Nos encontramos ante el ‘Gran Cru’ de Meaño en una añada fría. Un viñedo histórico en el Salnés que se sabe que lleva plantado desde antes del 1920. Da racimos de Albariño de clon antiguo, pequeñitos y prietos. El vino es elegancia en estado puro. Tiene mucha concentración de frutas de hueso, pieles cítricas, pétalos de rosa y sabia. En boca es goloso (que no dulce), sápido, y textural pero con una acidez integrada que aporta una linearidad increíble que lo mantiene muy vivo y le otorga longevidad.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.