Hace años en una feria de vinos conocí a Fernando Algueira, recuerdo que hablando con él comentaba hablando de este vino que si fuese francés su coste sería el triple de lo que vale. Es imposible saber, pero que es un gran vino y tiene mucha calidad se puede asegurar.
Tiene una nariz muy expresiva, cosa que normalmente los godellos suelen ser parcos en nariz, con intensos aromas que recuerdan la fruta con hueso, ligeros lácteos, un punto de amielados, aromas vegetales de laurel, toque cítrico y ese punto mineral de la zona. La crianza ni está ni se le espera.
En boca tiene cuerpo, es cremoso, con excelente acidez y frescura a pesar de esos 14 grados alcohólicos, notas de bollería en un conjunto armónico donde la mineralidad tiene un puesto, toque especiados y amielado, con final largo ligeramente amargoso.
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