Buen color. Esta botella estaba cerrada al 100 por 100. Nariz con maderas, vainilla, fruta roja, cárnicos que luego ceden, tocino ahumado. Quizá algo alto en sulfuroso. Lápiz. Austero en boca, tánico, le falta botella aunque al día siguiente el paladar adquiere un interesante dejo a terruño seco y hierro. Necesita alimentos. Maridaje: cerebros frescos de policía corrupto y cínico, preparados a la Dr. Lecter (es verdad: hacia el final de la película, en la escena con el niño asiático en el avión, este es el vino con el que el buen Hannibal se refinó los sesos de Ray Liotta, quien había tenido la pésima ocurrencia de burlarse de la agente Starling). 31 CHF, 21 euros.
Guinda profundo, capa alta.
Nariz de gran potencia, intensidad y complejidad. Se mezclan grandes sensaciones frutales maduras -frutos negros, ciruela, higo fresco-, con serias notas minerales -piedras mojadas, algo de talco-, y un fondillo tostado fino y elegantísimo. El resultado es un vino fino, elegante y, a la par, exòtico.
Pero en boca todavía es mejor. Es pleno pero suave, con una sensación grasa justa, y apoyada en una ligera acidez que refresca y le da futuro. Los taninos están muy fundidos y no muestran ningún tipo de agresividad. Uno entiende el concepto de "vino sedoso". Paso complejo, con fruta, mineral, tostados. Todo de gran intensidad y pureza. Largo, larguísimo, de gran persistencia y complejidad. Un vino que me ha seducido. Grande. Lo mejor: vale unos 18€ en Francia. Lo peor: en España más de 30€.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.