Nueva cata y en esta ocasión aprecio un champagne elegante, sutil, acompasado, pero de tan refinado llega a ser algo anodino.
Sólo encuentro punas de cítrico y ligeros tostados que evitan la monotonía.
No obstante, lo cortés no quita lo valiente: acompañó una cena de mil maravillas, desengrasando, refrescando, arropando... y cediéndole el protagonismo a las viandas.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.