La primera conclusión sobre este vino es que no dejó a nadie indiferente: durante las dos horas que duró la cata no dejó de provocar opiniones y controversia.
Una buena nariz muy cambiante -de un inicio titubeante pasamos por fruta verde -manzana, pera conference-, cítricos, luego saltamos a la fruta carnosa de hueso -melocotón, albaricoque- y siempre acompañado por un potente mineral -tiza.
En boca resultó igual de variopinto: seco, frutal -manzana, pera conference, carnosa de hueso, todo en diferentes fases-, mucho mineral, y arropado por una alta acidez que a menudo escondía tanta bondad. Presencia de carbónico en las últimas copas. Final correcto y postgusto amargo.
Ahora: ¿por qué su aspecto tan turbio y tanta sedimentación? ¿Quizá por la ausencia de sulfuroso? ¿Por qué la aparición del carbónico al final -parecia casi un vino "pétillant"? ¿Está todo relacionado con el cultivo biodinámico?
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