Muy tintado. Nariz muy vegetal, serie animal muy marcada, luego trae una masa de extracto que apenas sería suficiente para el almuerzo de un mamut, si es que comieron ésto alguna vez. La vainilla es tan abrumadora que si alguien ha estado en los plantíos de estas nobles vainas en Papantla, México sabrá de lo que hablo. Paladar muy tánico, súper concentrado y aunque no llega a ser denso, tiene incluso menos clase que la Britney en los premios MTV y se percibe más vulgar que la Pamela antes de su cuarto implante de silicona. No le gustó a nadie, y a 23 euros, menos.
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