A sus siete años, presenta un color oro, es un vino brillante de lágrima lenta. Aromas a aceitunas verdes, fruta amarilla con hueso y notas aniadas. En boca es barroco, muy complejo, apenas se le notan sus 13.5 grados, esos 4 años en bodega le han favorecido, y tal vez pueda evolucionar un par de años más. Dentro del estilo de vinos potentes este es sin duda de los que más me gustan.
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