No soy muy devoto de la syrah pero reconozco que este vino está riquísimo. No voy a añadir nada más a lo ya dicho sobre color, nariz, ni boca. Es largo, fruta que se masca, una eclosión inmediata de aromas. Catado a bocajarro nada más descorchar y nuevamente tras airearlo 30 minutos, y es frondoso en todo momento. Muy recomendable. Me costó 13 euros, y terminó acompañando finamente un confit de canard con ensalada de frutas.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.