Rojo picota de ribetes cardenalicios y capa alta, muy cubierto.
Nariz de media intensidad y de gran franqueza y expresividad. Tras una buena aireación, nos da una fruta negra madura en confitura (moras, ciruelas), notas florales, registros de regaliz, chocolates, torrefactos, ahumados, especias como pimienta negra y unos ligeros recuerdos minerales de grafito.
En boca es un vino amplio y opulento, poderoso y potente. Tiene mucho cuerpo y llena el paladar con su presencia, pero compensa con una buena acidez y un final muy largo, donde devuelve esa fruta negra. Los taninos están presentes, pero no son ásperos y apenas dejan astringencia. Es potente, si, pero está perfectamente domado y equilibrado, no cuesta beberse la botella, aunque eso sí hay que acompañarla con platos contundentes (caza de pelo en mi caso).
Un ejemplo de lo que debe ser potencia bien entendida. Yo no sé que hacen los franceses, pero que un vino potente y tánico como este, sea perfectamente bebible… pues chapeau! Por cierto, excelente RCP, unos 13 euros, eso sí, en Francia.
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