Dorado intenso y brillante ligeramente evolucionado, burbuja grande, rápida y abundante.
En nariz es un espectáculo por su complejidad de aromas y por la finura de éstos. Aromas de champagne maduro, donde se nota la crianza y las lías. Es complejo, delicioso, con unas notas de café, bollería recién horneada y pan tostado, recuerdos de frutos secos como la nuez, toques especiados de nuez moscada, cítricos de piel de naranja y minerales con algo de tiza. Nariz de meditación.
Y en boca sigue por los mismos derroteros ya que es muy personal, complejo y de carácter vínico. Se nota ese mínimo paso por madera por la complejidad que muestra. Tiene una gran acidez, es cremoso y muy denso, el final es eterno y devuelve registros de frutos secos (nueces) y minerales. Es diferente, difícil y muy delicado.
Una pasada de vino este “Comtes”, reconozco que no es para nada un Champagne fácil de beber y comprender, pero a mí me ha parecido excelso, a la altura de los mas grandes vinos mundiales. Cuesta cerca de 100 euros y los vale con creces. Y si el 95 está así, no me quiero imaginar lo que será el 96. Habrá que comprobarlo.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.