Rojo picota, ribetes cardenalicios, capa alta.
Haciendo caso a los anteriores comentarios, le dimos más de 3 horas de aire y aún así le costaba abrirse, mostrándose intenso y primario. Notas de flores silvestres, frutas rojas y negras licorosas, chocolate negro, tabaco, especias orientales, ahumados, minerales de grafito y brea y un cierto recuerdo balsámico. Necesita aire, mucho aire, pero ofrece muy buenas sensaciones.
En boca es un vino pétreo, joven, apretado. De paso muy firme y redondo, con una acidez definida e integrada, se expande en el paladar y muestra una apabullante amplitud, siendo largo y profundo en el final tras el que deja su impronta frutal y mineral. Taninos nobles y bien fundidos y alcohol magníficamente integrado, aunque no debe dejarse subir mucho la temperatura.
Un señor Amarone que nos muestra a las claras lo que deben ser estos grandes vinos del Véneto, muestras de equilibrio con una elaboración tan extrema. Joven, muy joven todavía, necesitaría unos años más para redondearse más si cabe. Un magnífico vino sin duda. Unos 45 euros, no es ninguna baratija, pero no me ha parecido caro para su elevado nivel.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.