Rojo picota de ribetes cardenalicios, capa alta.
En nariz es intenso y potente, destacando una fruta negra en sazón, toques especiados de pimienta negra y canela, chocolate negro, maderas nobles, cedro, ligeros balsámicos y un mínimo atisbo mineral de grafito. No es muy complejo, pero sí muy expresivo y poderoso, sin necesitar mucho aire para expresarse.
En boca es un vino carnoso, con mucho cuerpo, una acidez media y paso firme y concentrado. El final es largo y amplio, se expande en el paladar y deja recuerdos de frutos negros y especias. Taninos firmes, pero ya bastante domados. Potente y concentrado, de gran expresión frutal, aunque me resulta algo plano. Me costaría comer con este vino.
Un “supertoscano” típico, en magnífica añada, que esconde una gran materia prima y promete buena evolución en botella. Está bueno, pero en mi opinión adolece de lo mismo que otros de su especie: le falta alma, tipicidad. Es un vino más de corte internacional. Precio unos 58 euros, muy caro, pero viendo lo que cuestan otros “supertoscanos”… es hasta barato. Reconozco que no son mi tipo de vino.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.