Mister Higón lleva razón de que este vino necesita botella, el lo dijo hace dos años y aún ahora adolece de lo mismo.
No obstante hay que reconocer que este vino, una vez bien aireado, tiene una boca sobresaliente.
En nariz permanece casi siempre muy cerrado, solo al finalizar el tercer día empiezan a aparecer frutos rojos, flores, especias y minerales.
En boca se abre y equilibra antes, sobre el segundo día ya se ve que es delicado pero al mismo tiempo con carácter, después de tres dias casi aterciopelado y con gran expresividad frutal, especiada y mineral, el final aunque no es muy largo tiene una muy buena persistencia sobre todo especiada.
En nariz un notable alto (8,7), pero en boca un sobresaliente (9,3)
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.