Color dorado amarillo brillante. Espectacular en nariz, mineral y con notas cítricas, y un gran paso por boca. Un vino más que recomendable. Lo bebí con un Tartar de buey y langostinos con parmigiano reggiano en el restaurant Senderens que ya haré una nota en restaurants, que le acompañaba de fábula.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.