Cuando uno ve todas las propiedades en Pomerol que los Moueix controlan, uno piensa cuanto tiempo le dedican a Petrus, cuando tienen que gestionar todas las demas fincas. Pero la pregunta es meramente retorica: Petrus se lleva toda la atencion, y la queda, se va pa' Trotanoy.
Con lo cual me parecio que a este vino no le dieron muchos cuidados. No digo que sea un vino pobre; no lo es. Es muy mineral, con ceniza mojada y carbon, desarrolla acentos de capuccino con algo de vainilla, frutos del bosque, y una suave capa de especias que diria que provienen del roble tostado. Pero el vino sufre para deshacerse de ese tono tostado, sobre todo en el paso en boca. Tiene buen balance en su recorrido y cierta medida de la cremosidad que uno espera de un pomerol, pero falla en seducir y aunque se bebe bien, la fruta no va a ningun lado y el tanino empieza a resolverse con lo cual no creo que vaya a mejorar mucho. 40 CHF en Zurich, unos 25 euros. A ese precio, mejor me compro otro pomerolito de los Moueix, el Moulinet.
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