¡Ostras! Alucinante en su nariz, con frutas rojas, toques como de mostaza, café, ligeros óxidos, ceniza, mineral, intenso, complejo, profundo. En la boca tiene un nervio que se agarra rápidamente hasta profundizar en el corazón y mostrarte un placer inmenso. No decae rápidamente, si no que el postgusto es largo, vibrante de nuevo. Controversias aparte con este elaborador a partir de mediados de los 70 pienso que este ejemplo de Musigny lo sitúa al máximo nivel. Impresionado.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.