Nariz limpia, sencilla pero bien definida a fruta roja, hierbas de olor y té en un paladar de buen agarre, generosa carga frutal y un tanino suave, agradable hasta un final anisado y persistente, que invita a otra copa. Me recuerda, guardando las distancias, a un cru de Beaujolais. En este rango de precio abundan los vinos --incluso en esta DOC-- que quieren impresionar al consumidor, con sus dos años de roble francés nuevo, color impenetrable, fruta termonuclear y baja acidez. Santo y bueno. Este morellino, a pesar de su aparente sencillez, está lejos de ser un vino de ser un vino del montón, "main stream". 24 CHF en Zurich, unos 16 euros.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.