Tenía ganas yo, de regresar a beber Campo de Borja y qué manera mejor de hacerlo que catar una garnacha de la tierra. Y es que este vino no defrauda nunca; por lo menos para mí.
No podría recordar y hacer una comparación inmediata con la otra añada que probé (la 2004). No sabría decir con cual me quedo; quizás el momento en el que caté aquella, el vino estaba en un momento espectacular para ser bebido y disfrutarlo a tope.
En este caso, sigue presentándose con una nariz exhuberante y fragante. Lo mejor del conjunto, pienso, en este momento. Fruta roja madura, bañada en licor, algunas especias suaves, notas tostadas (presenta una madera de calidad)...inmenso en este apartado.
Y es posible que en boca, es donde todavía no esté a la altura (no digo mal, porque no sería tampoco decir la verdad). Sólo que en esta fase, a este vino le queda mucha vida todavía por delante. Sí es contundente y presenta una acidez a prueba de bombas; dispuesta a dar mucha guerra todavía.
No obstante, sigue siendo un sr. vino y un auténtico gustazo el llevárselo al paladar...y a la nariz!!
Compraremos otro 2007 y le dejaremos durmiendo un tiempecito. Seguro que seguirá sorprendiendo todavía más.
Je je...eso me decía mi querido Pingus; que no encontraba 2007 y compró alguna del 2008. De momento, en el Celler de Grácia de Sabadell (BCN) quedan por lo menos 1/2 docenita de 2007, aunque nunca se sabe lo que durarán, claro.
Una abraçada, company!!
Xavi.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.