Rojo picota violáceo, lechoso y muy cubierto, solemne.
Nariz espesa, animal, mermelada de ciruela, tostados... un levísimo tufillo a repollo.
Boca pesada, seria, plena, acidez perfecta, tanicidad muy levemente pasada para mi gusto y lo que recuerdo de otras añadas, melocotón, amargores entre vetas de madera, sigue siendo un conjunto armónico, posgusto largo con remates licorosos que pide otra copa ¡ya!
Como le pillo algunos "fallillos" (perdón por la osadía, pero es así como lo noto), reconozco que era uno de mis vinos favoritos pero.... tendré que probar con las otras 4 botellas que me quedan.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.