Hacía mucho que no me topaba con un vino así, y si he de describirlo no se como hacerlo exactamente, pero es un vino con una nariz maravillosa con muchísimos aromas terciarios difíciles de describir. En boca esperas esas notas de crianza y evolución, pero lo que encuentras es una textura que sólo se da en los grandes, con mucha amplitud y frutas acidas (grosellas)que se saborean hasta el final, que vuelve a dejar inciensos, maderas aromáticas, ceniza y otros muchos matices con una distinción y elegancia increibles.
Un vino para recordar
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.