Aunque sea solo una botella, es una buena evidencia de que el syrah de Sudafrica puede evolucionar hacia aspectos mas complejos. Cargado de especias orientales, notas a roast beef, pimienta negra, tambien carne seca con su correspondiente punto salado, complejo y con austeridad en su fruta. En boca es potente, de buen volumen y con sabores a bacon, una fruta concentrada y reservada, con buena medida de caracter. Tampoco es un vino perfecto ni mucho menos: el tanino no ha suavizado del todo, y quien sabe si la fruta termine por imponerse (yo creo que no). Pero este syrah ofrece una experiencia muy interesante. 33.5 CHF en Zurich, unos 23.6 euros.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.