Este vino es una mezcla bastante interesante de garnacha blanca, albariño y moscatel. Aunque ni la etiqueta ni la ficha del vino lo dicen, de buena fuente se que hay un pequeño porcentaje de una cuarta variedad de uva que no se menciona y que no alcanzo a identificar (¿chardonnay? ¿viognier?) -lo malo es que no me quieren decir cuál es, porque supongo es algo así como la receta secreta del KFC.
Es un vino blanco muy sabroso, encantador, especiado, con notas de mucha piña y algo de limón y muy, pero muy refrescante. Por contraparte, se percibe algo del roble en boca. Este vino sí es sexy, aunque acaso es para consumir joven, porque mientras más meses pasan, cada botella siento que va dando menos de sí.
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