OJO: Picota oscuro, capa alta, sin apenas ribete.
NARIZ: Fruta negra, moras, regaliz. Todo lo mejor de la Ribera. Ese concentrado de moras que sin llegar a ser mermelada da algunas notas dulces... El decantador huele a perfume, mezcla de frutas rojas y negras con maderas ligerísimas que resultan insuficientes. Al día siguiente se añaden nítidos recuerdos de chicle de fresa -defecto- y mermelada de frutas del bosque -virtud.
Con todo es, como se dice más abajo, un verdadero narizón, pero es en esto en lo único que destaca el crianza de Pesquera. En mi nota influye mucho (¿demasiado?)la nariz; si fuese más discreta le habría dado un 7,5 pelao. Quizá con los años acabe siendo otra cosa...
BOCA: Denso, frutal, acaba resultando algo pesado. Falto de frescura pero muy largo en su fruta. Es un vino largo, muy largo para su corta edad, y esa es sin duda una de las grandes virtudes de la buena Borgoña y de la Ribera del Duero.
Esperaba más por las grandes críticas, pero no deja de ser un buen crianza, aún demasiado joven, y algo caro en comparación con otras D.O.
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