Con el envejecimiento, este gran Sauternes va ganando en finura, elegancia, precisión y complejidad. El color ámbar cobrizo engaña : los unos se temían lo peor - que el vino fuera decrépito - y los otros esperaban mucho : una imagen ideal del Sauternes. En realidad, Château Sigalas Rabaud no se parece a ningún otro licoroso. En nariz, da la impresión de que se trata de un rosado gran reserva de López de Heredia y de un fondillón de Primitivo Quiles : ambos al mismo tiempo. Al mover la copa, aparecen notas más típicas : agua de rosa, cera de abeja, bergamota de Nancy. En boca, sorprende aún más : no es un vino graso, potente e " híper concentrado " sino una especie de blanco semidulce - extraordinariamente equilibrado - con dominancia del sabor a pomelo rojo, pero recuerda también al hidromiel, al lúpulo y a la piel rallada de naranja. Digamos - para ser franco - que nos deja sin voz " y pecar en silencio es como no pecar." ( 28 € en la época )
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.