Color amarillo pajizo con destellos verdosos.
La nariz se muestra parca, notas cítricas, fruta blanca y recuerdos vegetales.
En boca tiene buena entrada, justo de acidez, sensación cítrica, paso ligero y final de media longitud.
Viendo otros comentarios creo que no estaba bien la botella, luego probé el 2012 y no tenía nada que ver. No puntuo.
No esperes un vino sorprendente, se trata de un vino honesto, un ribeiro equilibrado, sin artificios, con una boca estructurada y fresca y con bastante complejidad, nada que ver con 2011. Pronto subiré mi nota de cata.
Saludos
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.