Y la de Sudáfrica, mogollón.
Amarillo pálido poco atractivo, muy pálido, muy insulso, muy acerado.
Nariz.... Aquí empezamos a mejorar. Fresco, frutitas blancas suaves, ligeros toque florales, algún cítrico... Todo muy tamizado. Sencillote pero bien conjugado.
Y en boca... Aquí se supera. Parafinado, liviano, desenfadado, marcada acidez... y seguimos con la mesura en la fruta en los toques herbáceos, en el amargor...
Muy logrado. Nada del otro mundo, pero mucho de este mundo.
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