Fotos:
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El vino
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Nivel algo bajo
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Excelente corcho
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Precioso color
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Contraetiqueta
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Con la carne
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Suculento solomillo
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Con el embutido
En la recta final ya antes de volver a mi Benicasim querido por Navidad. Guardamos lo mejorcito para el final. Hoy un clásico, Bodegas Bilbainas Gran reserva 1964 (Clarete Fino).Una de esas joyas que reposaban casi dos décadas entre barrica y calados de la bodega antes de su comercialización. Como ahora vamos... Botella con el nivel de líquido un poco bajo, 1 cm por debajo de la base del cuello. La conseguimos abrir con el abridor estándar de tijeras y salió el tapón enterito. Alucinante una vez más y buen augurio. Corcho tintado en tres cuartas partes de su longitud. Dejamos 4 horas abierta la botella antes de su cata a 18°C.
VISUAL: Mantiene un bonito color rojo picota de capa alta con el ribete amplio en tonos rubí-anaranjados. Con una ligera turbidez pero manteniendo un brillo precioso. Fantástico color para su edad (95).
OLFATIVA: A copa parada emana dulzones aromas a fruta negra en compota (higos y ciruelas) a la vez que muestra elegantes balsámicos como de after-eight. En movimiento es un armonioso recital para las pituitarias. Surgen especiados de canela y clavo, herbáceos a estragón, algo de vainilla y coco insinuándose notas de pelo animal y cuadra, polvorilla y notas cítricas de corteza de naranja. Prosigue el repertorio de prescriptores con apuntes de regaliz, cuero curtido, cacao en polvo y tabaco inglés. Al final diríamos que la madera está sutilmente presente con recuerdos a roble y abedul. Una gran nariz, compleja y de intensidad media (93).
GUSTATIVA: Nos lo llevamos a la boca y el espectáculo se completa. Amplitud desorbitada taladrando hasta la última papila con su alta acidez y esos taninos puliditos que emergen a cada sorbo. Con su toque cremosito que le aporta equilibrio y amabilidad presenta un retronasal frutoso por un lado, con apuntes a mermelada de moras y a ciruelas pasas, y también mostrando cierta mineralidad (tinta china). Poderoso y muy bien estructurado, altanero diría yo. Persiste en la boca durante tres minutos y 50 segundos, golosote y elegante, con visos de que se mantendrá a este excelente nivel durante al menos otra década, no me cabe la menor duda. Otro miembro más del selecto club del 64 y vuelvo a resaltar: diez años de barrica y 8 en botella en los calados de las bodegas, algo impensable actualmente. Pero era así como se producían estas joyas que difícilmente se repetirán si no se vuelven a las crianzas y los coupages garnacheros que tan buenos resultados dieron antaño (96).
La RCP pese a pagar 48 euros por esta botella la considero excelente. Vinos así valen eso y mucho más.
MARIDAJE: Nos tomamos el vino en dos ocasiones. En la primera acompañando un suculento solomillo de ternera con nuez moscada y tomillo y el segundo día con una tapita de embutidos ibéricos y queso camembert. Con el embutido y ese queso cremosito maridaje de los que nunca fallan. Pero amigos... con la carne fue todo un espectáculo, apuntes animales, cárnicos y herbáceos en un vals riojano de aromas y sabores. A cada sorbo nos parábamos para deleitarnos de tan increible disfrute, sublime. Otra de esas botellas que nunca se olvidarán.
Salud-os!!
Fotos:
El vino
Nivel algo bajo
Excelente corcho
Precioso color
Contraetiqueta
Con la carne
Suculento solomillo
Con el embutido
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