Re: Calidez Refrescante
Siempre es injusto generalizar ya que el mediterráneo es muy diverso, como en todos lados hay variedades más concentradas y otras más ligeras; la imagen que tengo del mediterráneo es que hay más variedades ligeras que concentradas y creo que el clima extremo influye en ello. Vinos oscuros y concentrados de clima sombrío, ligeros y fluidos de clima luminoso.
A parte de esa naturaleza varietal también influye mucho la mano del viñador.
Siempre es injusto simplificar ya que el mundo del vino es muy complejo, pienso que con la parkerización en la mare nostrum hubo variedades que se adaptaron mejor a esa prescripción, monastrell, bobal... y las otras variedades más ligeras se tuvieron que forzar para adaptarse a esos excesos, algo antinatural.
En los tiempos diluidos actuales, se han licuado esas monastrells, bobales... algo antinatural y se han podido respetar mucho más esas variedades ligeras.
Y aunque piense que sea algo antinatural también considero interesante ese juego, me gustan esas monastrells más moderadas como por ejemplo las de Casa Castillo y esas callets sobreexplotadas cómo las de Ànima Negra; pero pienso que tal vez sería más lógico generalizar el respeto y la naturaleza de cada una de las variedades más allá de tendencias momentáneas.
Es muy interesante el movimiento de recuperación de diversidad varietal, aprovechemos para maximizar sus características, el mundo del vino actual acepta todo este abanico de posibilidades, no hay por qué tensar la vinificación aunque pueda resultar estimulante.
Lo que sí ha cambiado es lo que se espera de los vinos de cada zona, antes había una interpretación de cada una de ellas que se consideraba como tipicidad, como todo era una creación humana de un momento puntual; la flexibilidad actual ha difuminado esa tipicidad y ha complicado las catas a ciegas.
Y luego están los gustos personales y el antes se hacía así... Con todo, el eclecticismo actual es un gran aliciente para los que amamos el vino.
El término "calidez refrescante" es lo que define el mediterráneo y no es una cuestión de la actualidad sinó de esencia, lo que pasa es que hemos jugado en una liga que no era la nuestra y con muchos jugadores extranjeros que nos llevó a una realidad empalagosa.
Ahora hay una obsesión por la acidez pero se pueden conseguir vinos frescos con poca acidez, tenemos muchos ejemplos y se puede conseguir respetando las características de las variedades. Para mí, el secreto de un buen vino es partir de una uva madura y encontrar cierta frescura en él. Antes era muy difícil en el atlántico y ahora el cambio climático les está ayudando. En el mediterráneo hay que adaptar ciertos aspectos pero creo que se está demostrando que se pueden elaborar buenos vinos con frescura en un clima cálido.
La imagen más íntima del vino que tengo es ese clarete de callet como uva mayoritaria que hacia mi abuelo, uva con una maduración poco homogénea, se vinificaba con raspón unos pocos días que junto al carácter vegetal de la variedad le aportaba un punto de refrescante amargor, no recuerdo ningún vino más fresco que ese; y si se picaba, con un toque de acético ni os cuento, ¡jajajaja!