La Cata Tropical Mix
La Cata Tropical Mix
Por fin me he repuesto lo suficiente como para sentarme frente al teclado y relatar los eventos acaedidos durante la cata tropical del jueves pasado. Me encuentro al teclado redegustando algunos restos de los maravillosos vinos del Loire que Juan y Javier (tanto monta) trajeron a la cata, y no dejo de pensar en como en este mundo del vino la fama y la lana no siempre van aparejados, y estos vinos dulces son un clarísimo ejemplo, que puede ser equiparado con los vinos de Jerez: maravillas para arqueologos avezados. Si hicieramos una cata a ciegas enfrentandolos a sus homónimos de Burdeos, estoy seguro que arrasarían estos increibles vinos del Loire......
Pues entrando ya en detalles, a eso de las 8:30 de la tarde y en plena canícula, porque mira que hizo calor esta semana en Madrid, nos encontramos el ala tropical, Javier, Diego, el de la vid, Juan, Katarina y el que suscribe pertrechados de atuendos dignos de la ocasión (hay foto disponible, aunque aviso que Juan vestía el estílo "Tropicana Matrix", muy en boga en la isla de Maui, tal y como nos relató Juan). Para abrir boca, y rememorando mis mejores tiempos en Sao Paulo, hice unas caipirinhas de morango e kiwi, con una chacaça brasileira llamada Ypioca Oro, criada en barrica y todo, que contribuyó a bajar la temperatura ambiente. La verdad es que había expectación por catar los vinos del Hemisfério Sur, así es que no fué necesario insistir mucho para comenzar la cata.
Abrió el cartel un vino brasileiro, el más tropical de todos, (bueno, el más tropical fue Diego con una camisa que no os cuento), llamado Reserva Miolo, Merlot 1999 de Bento Gonçalves. Este vino es sin duda el más famoso de cuantos se pueden adquirir en Brasil, pero apesar del buen ambiente.....no había por donde agarrarlo. ¡Hay que ver que bueno está este Bablut!. Continuamos con un Norton Malbec 1999, este ya de Argentina. La uva Malbec es probablemente la casta mejor adaptada al suelo argentíno, pero tengo que decir que he probado mejores botellas de esta bodega argentina. Seguimos con un carmenère chileno, llamado El Huique, reserva 1999 procedente de Colchagua: Aromas terreos, algunos verdores (por cierto, publicitados en la contraetiqueta), vainilla "natural", ya que el vino no tenía crianza en madera, flores....un vino interesante por lo diferente. ¿No os ha pasado lo de probar un vino durante un viaje en el extranjero, traerlo para estas latitudes, contarle a todos las bondades del caldo y a la hora de probar.....pues no ser la misma cosa? Parece que la proxima tropical tendremos que ir a hacerla in situ, para asegurarse del resultado!. Para mi, el mejor tinto de la noche fue el Felipe Rutini, 1994. de La Rural, en Mendoza, Argentina. Cabernet y Merlot. El vino era muy complejo con buena estructura, con notable aportación del terruño, tostados, frutas (aunque no sobremaduras!!), hinojo, hierbas aromáticas... la próxima vez tomaré notas en vez de estar cocinando al mismo tiempo.
El resto de la noche fue blanco. Para comenzar bien la transición, Montse de Gramona, nos obsequió con un Suite Gramona, Gran Reserva. Este es un cava para no creyentes. Si alguien duda de las posibilidades de que Sant Sadurní tenga el potencial de hacerle sombra a Reims, que pruebe este cava. Continuamos con un Carmenet Reserve 1998 de Edna Valley, California. Sugivnon Blanc y Semillón,. Un prodigio de equilibrio en nariz, que pasó el test de la "stradivarius" de Juan con nota bien alta. Seguimos con un Gewürstraminer de Weinbach, 1998, Alsacia, que nos arregló el paladar para poder degustar el curry de pollo. Es un vino que hay que probar al menos una vez, y al cual le espera una larga vida por delante.
Llegaron los postres y cambiamos de idioma: ---Coteaux du Layon, Vaillant, Domaine les Grandes Vignes 1990, Coteaux de Layon Saint-Lambert 1990. Coteaux de L´Aubance Bablut, 1990.....Invitaría a Javier y a Juan a describir los vinos, porque la degustación fué tan maravillosa como la explicación que nos ofrecieron sobre estos increibles vinos, únicos, que enamoran. Dado lo avanzado de la noche, decidimos indultar el cuarto morlaco, el Vouvrai de Brisebarne para una mejor ocasión, y hacer debutar un Domaine de Chamberton 1996, Ortega, Fraser Valley, British Columbia de Canadá. Botrytis, y membrillo como para mojar queso dentro, aunque sin duda comparado con sus primos franceses........
Continuación
Ver mensaje de CarlosZalveBueno, ya tocaba la visita a la bodega, y como no, había que preparar la traca final: Whiskers, un porto de Australia, un vino con mucho estilo, ciruelas, toques de canela y fresa, estructurado.... (eso digo yo que lo estoy catando ahora......). Y para concluir, las grappas. Tres grappas italianas, de Chardonnay, de Brunello de Montalcino y de Prosecco, todas ellas de Santa Colonna, 1994. La verdad es que a pesar de los 45 grados, eran finísimas, con una boca excelente, suaves....una maravilla.
Bueno, con esto acabó la noche, no sin antes recordar con un brindis a los que no pudieron estar con nosotros (Montse, esperamos que tu madre te diera bien de cenar, Borlán, sin comentarios, y brujo, estamos cerquita, así que cuando quieras). Bien es cierto que Juan propuso comenzar nuevamente con una ronda de tintos, pero el Gran Jefe Enopata tenía ya a la tribu muerta con las botas puestas, así es que tendremos que organizar otra cata tropical, y la proxima vez, no valdrán excusas.
Sin pedir perdón por la extensión, os mando un abrazo a todos.
Carlos
Re: continuación
Ver mensaje de CarlosZalve¡Vaya festival que organizaste Carlos! ¡Vaya festival!
Coincido contigo con las decepciones que puede llevarse uno al probar un mismo producto fuera de su lugar (no sólo vino). Hay productos que probablemente no pueden o deben salir de su sitio de procedencia. Se pierde la referencia y pierden todo.
Un saludo