Hotel-Restaurante-Hammam ubicado en el casco antiguo de Altea. De decoración moderna, combina con algún detalle clásico en zonas comunes que le otorga calidez. Habitación número 10 en el segundo piso (último), de unos 40 m2 y amplia terraza. Impresionante bañera que por sus dimensiones se vuelve poco útil. Cafetera Nespresso, caja fuerte y equipo de música, sin mini bar. Falto de limpieza para ser excelente y continuos fallos en el servicio de habitaciones. Buena independencia de la habitación. Hammam incluido en el precio, muy bueno. Garaje para 5 coches (10e/día). Desayuno justo pero correcto. Destacable su ubicación. Personal muy amable.