Vaya, menudo 10 le habéis cascado a la comida, eso son palabras mayores. No tengo el placer de conocer el lugar pero ahora mismito me pongo a hacer deberes ;-)
Enhorabuena por la crónica y el disfrute.
Cuarta visita al que se está convirtiendo, de manera más que merecida, en el restaurante japonés de moda en Valencia. Cierto que las modas van y vienen, pero Kamon tiene elementos que consideramos que lo afianzará como referente de la cocina japonesa en la ciudad. Motivos para ello: carta original que expresa una clara fusión de culturas, calidad de la materia prima y trabajo de la misma con esmero, talento, simpatía, frescura y cordialidad del servicio. Si a esto le sumas una RCP difícilmente mejorable, hace que consigan tener un clientela fiel y creciente.
En esta ocasión tuvimos la suerte de que nos ofrecieran dejarnos en sus manos para un menú degustación, tras comentarnos que esta va a ser su nueva apuesta además de la carta. Tanto la emoción como las expectativas se dispararon, dado que nos disponíamos a probar nuevos platos en un nuevo formato. De nuevo, tan sólo elegimos el vino (Oroya sushi wine) y una a cerveza Asahi para comenzar.
El desfile de platos se compuso de:
-Ceviche de salmón y pez mantequilla, con huevas de tobiko y ponzu. Deliciosa y refrescante manera de iniciar una cena, especialmente en una noche calurosa como aquella. Servido en copa de cóctel con un pescado fresquísimo y suave.
-Tartar de atún y salmón con crema de aguacate y salsa de kimuchi. Servido en dos cuencos con una tostas crujientes, tipo senbei, con el objeto de comerlo sobre las mismas. Ligeramente picante, de manera que se intuía más que se notaba. Muy bueno.
-Okonomiyaki. Se trata de la llamada “pizza japonesa”, pero con el toque que sólo Hiro y Alberto saben darle. Nosotros nos enamoramos de este plato en Osaka y desde entonces lo hemos buscado y pedido siempre que hemos podido, así que el que nos lo ofrecieran por sorpresa fue como un regalo. Este consiste en una masa de harina y variados ingredientes sobre la cual se disponen distintas salsas y atún seco (katsoubushi) con su característico movimiento cuando el plato está caliente. Aquí además había finas lochas de jamón ibérico. Nos emocionó. Señalar que en vez de servirse como una pizza, lo dispusieron en forma de 2 tartaletas de unos 10 cm de diámetro partidas por la mitad, lo que hace que sea una medida idónea como degustación, dado que el tamaño de una onokomiyaki clásica bien puede ser plato único para una cena. Así que esta configuración del mismo también fue un acierto, algo que enseguida vio Alberto en nuestra cara.
-Maki Hiro. Se ha escrito mucho sobre los makis de Kamon, sobre su estética y su estructura, sobre cómo reflejan la filosofía del restaurante. Tan sólo añadiremos que algunos de los elementos eran mango, jamón, salsa de queso de cabra con un corazón crujientemente tempurizado. Nos pareció una apuesta tan arriesgada como muy acertada, un paso adelante en originalidad y que expresa muy bien el gran talento de Hiro y Alberto. Bravo.
-Niguiri de pez mantequilla y aceite de trufa. Ya hemos comentado este niguri en anteriores crónicas. Pescado y trufa con un toque de soplete, ligeramente templado, la temperatura idónea para los niguiris según Jiro Ono, el maestro del sushi de Ginza. Fantástico.
-Nirigui de pato con foei y frutos rojos. Simplemente fascinante.
-Udon. Cuando uno cree que ya ha alcanzado el nivel máximo de satisfacción y sorpresa con los platos, aparecieron dos preciosos cuencos de fideos udon fríos con huevo, tempura y atún. Se disponían los elementos de manera que recodaban un arrecife coralino junto con las algas, dando un interesante juego de texturas. Verdaderamente deliciosos.
Para finalizar tomamos de postre pancake de manzana con helado de te verde acompañados de una copa de Umeshu, licor japonés de ciruela. Magnifico colofón a lo que fue una cena memorable, donde las sorpresas se sucedieron con un ritmo de servicio impecable.
Destacar que todo esto sucedió en un restaurante completamente lleno, tanto en sala como en terraza, en un ambiente desenfadado y relajado, donde pudimos comprobar muchas más caras de satisfacción, además de las nuestras.
Salimos con la mente fija en volver e ilusionados con los nuevos sabores que nos esperarán.
Vaya, menudo 10 le habéis cascado a la comida, eso son palabras mayores. No tengo el placer de conocer el lugar pero ahora mismito me pongo a hacer deberes ;-)
Enhorabuena por la crónica y el disfrute.
Muchas gracias por tu amable comentario. En este local es la comida la verdadera protagonista, están empezando y cada vez añaden más y nuevos platos. La decoración es sencilla, fresca y agradable, pero donde han decido no escatimar es en calidad del producto y consideramos que su apuesta de fusión es muy elegante y original. Consideramos que tienen verdadero talento. Respecto a la nota sobre la comida, señalar que cuando te ofrecen disfrutar de un menú sorpresa, con productos frescos y de calidad, elaborados al momento delante de tí, y te aciertan todos los platos, uno se siente afortunado. Y si en una mesa uno se siente así, es par darle un 10. Vamos esta es nuestra humilde opinión.
Un saludo ;-)
Podría empezar uno por este en cuanto a japos se refiere. Lo leído me llama la atención.
Por otra parte argumentas muy bien lo del 10 a la comida en contestación a Javi. Estoy de acuerdo.
Saludos
Muchas gracias Otilio.
Un saludo.
SILvia y ANtonio
Pero no contestas a mi pregunta. Claro, me faltó el signo de interrogación.
Pensábamos que era una afirmación. La verdad es que es complicado elegir un restaurante como iniciación, pero este puede ser un buen comienzo. Razones: como bien sabes, no todo es sushi en la comida japonesa, y en Kamon disponen de muchos otros platos además de makis y niguiris, como son tempuras, chikuwa, pasta, sopas,... y quizás lo más importante para no iniciados, es la sutileza de los sabores y la fusión de estos con elementos mediterráneos, como el tomate, jamón, etc. y distintas hiervas aromáticas. Pero sin duda lo importante es empezar, y una vez se ha empezado, seguir visitando lugares.
Un saludo
Buen japonés. Los nigiris son simplemente espectaculares. Lo que no me gusta y no me volveré a pedir son los "experimentos de makis" pink flower, tokyo tower y demás, porque a un japonés vas a comer cosas orientales y no fusiones raras que le provocarían una embolía a cualquier japonés medio.
Por tu comentario veo también hacen otras cosas fuera de carta y que no sabía que hacían, como okonomiyaki (me encanta, típico de Hiroshima y Osaka) y nigiri de pato; al menos cuando yo fuí no los vi.
El tartar de atún y salmón es espectacular, la ración un poco corta si es para más de dos personas. Los langostinos en tempura brutales, buenísimos con o sin la salsa que te ponen en un cuenco.
Me ha molado lo de menú degustación, y encima sorpresa. ¡qué pasada!
Japos para iniciarse en Valencia?
Es importante elegir un buen japonés, porque si tu primero es uno malo-mediocre, seguramente te vayas con la sensación de "no me gusta la comida japonesa :(". Kamon da el nivel para iniciarse, además los precios son asequibles y no te dejas la billetera en la prueba.
Yo lo plantearía así para iniciados (en Valencia):
Kamon -> japonés que combina tanto sushi como platos (no-sushi) tradicionales (okonomiyaki, ramen, udon...)
Momiji -> japonés y una pequeña barra de ostras. Aquí el 95% de los platos son de sushi (makis, nigiris, sashimi, hosomakis...). Si quieres iniciarte en el mundo del sushi, está es una buena elección.
Tora -> es una taberna japonesa (izakaya), local pequeño y la única pega es que es algo ruidoso si está lleno (en japón sólo oirías los sorbos que le pegan a los fideos). Aquí no esperes comer sushi ni destaca por ello (muy pocos platos de este tipo de comida). Perfecto para probar platos no-sushi y algo más raros de encontrar salvo que vayas a Japón: cerdo estilo okinawa, brocheta de okonomiyaki, pollo kaarage (macerado con jengibre y sake), takoyaki (bolitas de pulpo), taiyaki (pastel japonés con forma de pez)...
Por precios, del más barato al más caro (si pidieras más o menos lo mismo en los tres) iría así: Tora < Kamon < Momiji
Los tres mantienen una buena relación calidad-precio.
Una alternativa al Kamon (probar sushi y no-sushi), muy buena, aunque ligeramente superior de precio sería Sushi & Tapas.
Para alguien que no conozca aún mucho de la comida japonesa, lo ideal sería probar Kamon o Sushi & Tapas. Después de eso verás lo que te gusta más, si el sushi o no-sushi (o los dos!), y ya derivas a otras opciones como las comentadas.
Lee esto:
Que buen repaso, Ruben. Te lo agradezco. Y por supuesto a la pareja Silan.
Muchas gracias Rubén por tu comentario y enhorabuena por el análisis del tema.
Un saludo
SILvia y ANtonio
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