Original y gráfico comentario.
Felicidades por los momentos vividos, y revividos al escribir pues se nota aún la intensidad de lo vivido.
Coincidiendo con una visita a Madrid, buscamos ya hace unos meses, cual podría ser el restaurante que nos resultara más atractivo conocer. Partiendo de mi profundo respeto al resto de restaurantes de la capital a los que también me gustaría visitar, y siguiendo los comentarios leído en este foro, solicitamos una reserva en Diverxo. Por ello quiero remarcar el buen gusto y las afortunadas opiniones de todos los veremeros que consultamos ( Cervino 5, Biblis, JaviValencia, Terili, Isaac Agúero, Antoni Alicante, etc, etc…). Gracias a ellos hemos vivido la que puede que sea nuestra mejor experiencia gastronómica, y sin conocerlos personalmente, les estaremos siempre agradecidos.
Respecto al proceso de reserva, sencillo y objetivo: se manda un correo de solicitud de fecha, hora y comensales y a las 24 horas recibes la confirmación. Todo por ordenador, todo muy correcto. En las 48h previas a la reserva, amable llamada de confirmación. Durante la mañana previa a la reserva, llamada para conocer alergias, gustos, etc…imaginad como se me ponía el corazón con cada llamada : -“ les llamábamos para confirmar su reserva”- y pensé contestar “Estaremos allí aunque sea lo último que hagamos!!!” je,je,je…. , pero me limité a confirmar la asistencia.
Teníamos mesa a las 14:30, pero no podíamos esperar, así que llegamos a las 14:10. El restaurante está en una tranquila zona de negocios de Madrid. Muy bien comunicado. Rodeado por unos jardines urbanos, dispone de amplios ventanales. El interior negro y gris, transgresor y acogedor, ¿es posible? Sí, es DiverXo. Cerdos con alas, mariposas negras, camareros muy jóvenes, con un look muy moderno, ataviados con pantalones de inspiración hakama (pantalones japoneses), crestas de Mohicano, reinvenciones de las corbatas, …muy acertados los uniformes diseñados por Miguel Molina, dado que representan a esa vanguardia con inspiración oriental que se respira. Moda … sonrisas, complicidad…nos fascinó el ambiente. La sala está muy bien distribuida, mesas con una buena separación, se mantiene la intimidad de las conversaciones pero se mantiene el contacto visual de todo lo que pasa en la misma. Sillones muy cómodos. Buena iluminación y temperatura.
Una vez acomodados, empezamos con unas cervezas y apareció Ángela, la Musa de David, nos presentó las 2 opciones de menú: unos de 7 platos y otro de 11. Le comentamos que nuestro único límite era la hora de salida, a las 18:00h teníamos que salir para coger un tren. Nos aseguró que no habría problema con el menú largo, el menú de Peter Pan y Wendy….desde “La cocina de Nunca Jamás”.
No voy a describir todos los platos. Muchos otros lo han hecho mejor que yo y considero que el factor sorpresa es algo muy importante en este tipo de cocina. Pero sí que voy a hablar sobre su concepto y su manera de materializarlo: como muchos habréis leído, los platos son lienzos, lienzos dinámicos, vivos, donde con los cubiertos por pinceles cada uno finaliza la obra. La influencia oriental es clara, y destacada, pero el enfoque es revolucionario. Este ejercicio de creatividad requiere de un absoluto dominio de los tempos, de la coordinación milimétrica de los camareros/cocineros, de una alta concentración por parte de los miembros de la sala. Exactitud y precisión oriental. Nada es casual en DiverXo.
Empezamos bien con el vino.: copas esbeltas, elegantes, de Zwiezel, mis favoritas. Tras consultar la carta de vinos, preguntamos sobre la posibilidad de maridaje, pero finalmente, muy bien asesorados por Javier Arrollo, decidimos empezar con un Chardonnay de Nueva Zelanda, el Man 0’ War Valhalla 2007, de la isla de Waiheke. Título muy apropiado para la experiencia épica que vivimos. Nos encantó. Mineral, denso, frutas de hueso, fue creciendo en la copa, plato a plato. En dos ocasiones se maridaron los platos con una copa de La Bota de Manzanilla n32, espectacular en sus notas a tostados y algas, y un Palo Cortado Tradición. Este vino merecería un post entero. Tan sólo puedo quitarme el sombrero ante su complejidad y ante quien te lo ofrece. De tinto tomamos un Sycar de Les Sorts, tinto amable del Montsant, que tras sus aromas iniciales de lácteos, pasó a fruta roja, café, cacao y algún balsámico, Muy bueno. Servicio de vino impecable. Botellas mostradas antes de su apertura. Cata del vino previo servicio. Temperatura correcta: blanco siempre en cubitera, tinto sobre la mesa, y en ningún momento tuvimos que llenarnos la copa o se mantuvieron estas vacías.
Decir también que no hay unos claros postres, es más bien una transición entre lo salado y lo dulce, un paso refrescante para finalizar la comida. Tomamos unos cafés y pedimos la cuenta, desgraciadamente no teníamos más tiempo para sobremesa, eran ya las 18:00 y un tren nos esperaba. Tuvimos la suerte de conocer a Dabiz a nuestra salida. Tímido. Pudimos felicitarle personalmente así como hacernos las fotos de rigor. Una vez más señalar que su gran mérito no es sólo el ser un autentico creativo, un transgresor, un conceptual que rompe con los esquemas de la cocina , se ha rodeado de un equipo que está su altura y que le complementan: Profesionales, simpáticos, delicados, amables y se siente como viven lo que hacen. Respecto al precio, el menú largo son 140 Euros, muy ajustado para la experiencia y el servicio del que precisa. No conocíamos ni el Walhalla ni el Sycar, así que nos sorprendió su extraordinaria RCP. De manera global y para la experiencia que supone, la RCP de este espectáculo culinario es excepcional.
Tan sólo añadir que disfrutarlo y vivirlo, nos ha parecido una experiencia única. La mitad de la comida estuve con la emoción a flor de piel, me parecía estar viviendo algo realmente original y auténtico. Sin lugar a dudas, creo que es un sitio a visitar, un imprescindible, un inimitable. Si siendo tan jóvenes, son capaces de hacer Diverxo, no puedo ni imaginar hasta donde pueden llegar.
Vanguardia o morir, reza en las prendas que llevan: sin lugar a dudas, Vanguardia!!!
Original y gráfico comentario.
Felicidades por los momentos vividos, y revividos al escribir pues se nota aún la intensidad de lo vivido.
Genial experiencia y además perfectamente relatada. No tendré la osadía de decir que quizás sea el restaurante que más me ha sorprendido, pero por ahí se aproximan los tiros. Fue una gran experiencia en la que se respiró muy buen rollo de principio a fin.
Por cierto, a Dabiz (así le gusta escribirlo) tuvimos la suerte de volver a verlo hace poco. Ese día que fuimos a DiverXO no pudimos ni hicimos mucho esfuerzo en saludarlo ya que estabamos varias personas a nuestro rollo en la mesa. La última vez que lo vi le dije: "A ti te quería yo ver" y cuando se acercó le comenté: "¿Qué pasa, que no sales a saludar a los clientes en tú restaurante o qué?". La verdad es que se quedó un poco cortado. Le di las gracias por la fantástica comida, le dije que era un genio y le deseé suerte para sus próximos proyectos. Tal y cómo dices si que es cierto que en el cara a cara es algo timido pero lo que importa es que en la cocina sea un descarado, y vaya si lo es. Buen tío, muy afable y cercano. Lo dicho, un genio ;-)
Saludos
Efectivamente!
Lo importante es su frescura y su talento. Ya tenemos muchos cocineros mediáticos (que tampoco digo que Dabiz no pueda serlo) pero lo que cuenta es su brillantez y que se ha rodeado de un equipo que en todo momento cuidan la sala. Recordaré siempre las bromas que nos hacía un cocinero/camarero andaluz y otro gallego, plato, tras plato, así como el interés por nuestros comentarios, así como la delicadeza de espolvorear con bergamota y otros cítricos algunos de los platos por parte de otra camarera/cocinera. Lo hacía consciente de lo importante que son los detalles, consciente de finalizar una obra de arte efímera en el plato, pero eterna en la memoria, y así podría seguir con el resto del servicio…Por todo ello, aunque no salga a saludar, para nada se siente uno desatendido. Me parece muy adecuada la pregunta que le hiciste, hoy en día la pauta constante es que los cocineros salgan a la sala, o incluso te reciban en persona al llegar al restaurante, como hace Eneko Atxa (otro grande, por cierto). Hasta en esto es diferente. Señalar al igual que has hecho tú, fue muy amable al enseñarnos la cocina, al recoger nuestros comentarios y al permitir una fotografía de recuerdo.
Saludos y gracias por el amable comentario.
Muchas gracias por tu comentario!
Muchas gracias Argug!
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