Con el buen recuerdo de hace unos años, nueva quedada de amigos de trabajo de toda España, esta vez para comer bajo un calor asfixiante en la calle. Nos colocamos en una mesa redonda para los seis, en la terraza cubierta con buena ventilación aunque al estar llena, como siempre, daba un poco de agobio; también llenos el resto de comedores ya que el local tiene varias opciones con una altísima capacidad total que no se como la cocina da para todo pues el servicio algo más lento de lo deseable pero mucho más rápido de lo esperable.
Sigue teniendo esa sensación de local de nivel junto al mar. Mesa redonda bien vestida, con buenas copas vajilla... El servicio de sala profesional con trienios, consejos orientativos a veces a nosotros a veces a la propiedad, pero eficientes.
La carta de comidas es suficientemente amplia y basada en el producto, sobre todo de mar, y algo en brasas con emplatados básicos. La carta de vinos es amplia con precios esperables. Hay también una carta de vinos y comidas recomendadas.
¿Tomamos vino? Sí, supongo que un blanco frío, pero no recuerdo cual ni hice foto; si que nos despachamos con muchas aguas con (Vichy por supuesto) y sin gas más cervezas al inicio por el calor que hacía.
Nos decidimos a tomar un buen pan tostado con tomate para acompañar:
. anchoas de Santoña con pimientos asados: buena anchoa de tamaño y sabor; los pimientos bien pero hacen más de relleno visual que otra cosa, podían ir aparte. Merece la pena.
. berberechos de las Rias Baixas a la plancha: tamaño medio, bien su paso por plancha. Notable alto.
. ensalada: aportar algo de frescura con el tomate, zanahoria, huevo duro, espárrago, atún... Cumple.
. ostra gallega: solo nos animamos 3 para probarlas; de las planas, finas sin mucho sabor a mar, buen tamaño. Notable.
. pulpo a la gallega: es decir pulpo con cachelos, buena textura, buena ración con buen aliño de aceite y pimentón. Notable.
. parrillada de pescado y marisco: compartida para cada dos ya que había mucho entrante y aún así daba para más porque hay mucha variedad: llevaba rape, salmón. rodaballo (turbó le llaman), mejillones, almejas, chipirones, gamba roja mediana y navajas. Muy completa aunque quizás un poco de más tiempo en plancha del deseable para mi gusto, sobre todo en los pescados. Buenos productos pero no repetiría; creo que un pescado a la brasa sería mejor opción.
. postres: no todos llegaron aquí pero si que cayeron crema catalana casera muy bien preparada; helado de turrón referido como el buen helado de siempre; tarta de queso casera x 2 con frutos rojos y helado de vainilla y no se si algunos más que no recuerdo, creo que unas fresas.
Unos cafés que hay tarde de trabajo y una empinada subida andando hasta el hotel.
parrillada
pulpo
ostras
ensalada
berberechos
anchoas
Bonito comedor acristalado en la zona de paseo del puerto donde se ubican varios restaurantes de similares características y uno al lado del otro. Buena especialización en arroces y pescados.
Las mesas estan bien vestidas, manteles y servilletas de tela, copas buenas, cubiertos y vajilla correctos y alejado del concepto de chiringuito de playa. Todo lo contrario. Buen servicio profesional, eficiente y amable.
No vi carta de comidas ni vinos porque íbamos a tiro hecho y con familia de Ferrer, así que el vino fue Ferrer Bobet viñas viejas 2015. Para blanco el local puso Torres Viña Sol 2017, amén de aguas y algunas cervezas.
Para cenar:
. xató de Sitges: ensalada de escarola con anchoas ventresca y bacalao con salsa romescu. Una especialidad de la ciudad muy recomendable de conocer.
. calamares a la plancha: de pequeño tamaño y con aceite sl y perejil. Falto de sabor.
. mejillones al vapor: de pequeño tamaño, con una salsa correcta aunque algo pasados de cocción y quedaron secos.
. jamón de bellota con pan con tomate: de buen nivel y bien cortado a mano.
. choricitos asados: simples y bien de sabor.
. pulpo a la gallega: bien preparado sobre una patata bien cocida y sin excesos de pimentón.
. lubina (media) al horno con patatas a lo pobre: excelente pescado, perfecto de paso por el horno y con una guarnición correcta sin más.
. helado de biscuit con chocolate caliente y fresas al licor: chocolate hecho con mantequilla añadida dando una textura diferente; bien los demás elementos. Recomendable.
Buen pan y aceite L´Estornell y cava Rovellat para brindar por el encuentro.
. cafés e infusiones consiguientes, sin prisa para cerrar.
Está en el agradable Port d'Aiguadolç de Sitges. Un paseo desde la playa de Sant Sebastià bordeando el mar nos acerca hasta este exclusivo puerto deportivo donde además de Laury hay otros tres restaurantes, amén de varios locales perfectamente ambientados donde tomar desde un aperitivo hasta una copa con vistas a los veleros y yates.
Sin duda, la terraza de Laury (protegida en invierno por unas cristaleras) es la mejor opción para estar allí. En verano quizás es un tanto agobiante porque siempre está repleto, pero el lugar en mi opinión es, aún así, agradable.
Desde luego aquí uno no viene a comer el mejor arroz del mundo, aunque, ¿dónde se come digo yo...?, pero la "paella Laury" (casi siempre) es un plato bastante digno. El arroz suele estar en su punto y los mariscos (mejillones, gambas...) son bastante aceptables. El precio correcto, e insisto en Sitges es complicado comer un arroz mucho mejor, y no es porque no haya restaurantes, pero...
Los primeros, a compartir, también tienen una buena relación calidad precio: tallarinas, anchoas, mejillones a la marinera, pescadito frito...auque la relación podrías ser mucho más larga.
La carta de vinos tiene bastatnes referencias tanto en tinto como en blanco. Y como detalle, para mi importante, el blanco bien frío y con cubitera...elemento que en los restaurantes medios se va perdiendo a costa de esos horribles enfriadores. Aquí casi siempre nos decantamos por un Terras Gauda o Santiago Ruiz.
En definitiva un restaurante dónde, a pesar de estar en un lugar privilegiado, no te sacan los ojos a la hora de pagar la factura y del que uno suele salir satisfecho, eso sí, sin dar palmas y sin buscar excelencias. Aquí el entorno hace que el conjunto merezca la pena.
Después de varias y positivas recomendaciones sobre El Laury nos decidimos ir a comer, la decepción fue enorme, quiero pensar que el chef principal no estaba o bien no había dormido esa noche.Respecto a la carta como es normal destacan los arroces y los platos de pescado. De primero escogimos un pica-pica que consistía en unos pescaitos fritos,pulpo a la gallega y por ultimo chipirones,sendos platos muy sencillos particularmente el pulpo a la gallega con un exceso de aceite.De segundo todos coincidimos con la paella de marisco y francamente la peor paella comida en Sitges en mucho tiempo seca,sosa y sin apenas gusto no nos la llegamos ni acabar algo excepcional en nosotros. Respecto a la carta de vinos no es muy extensa pero en línea con otros restaurantes del puerto,al final nos decidimos por un viña sol que sin ser nada del otro mundo acabo siendo lo mejor de la comida. Por ultimo los postres como el resto de la comida nada especial, coulant de chocolate el peor que he comido en años, seco y sin apenas desprender chocolate por dentro. Resumiendo una gran decepción,quiero pensar que el día que estuvimos no tenían su día.
Si estás por Barcelona y deseas comer un buen arroz en un entorno realmente agradable, el restaurante Laury situado en el Port d'Aiguadolç de Sitges es un magnífico sito. Su ubicación es privilegiada y de su carta destaco el arroz negro (con sepia y tropezones de pescado), y sus tallarinas como plato previo. En ambos casos es una apuesta segura. Para los que no conocen el Port d'Aiguadolç, únicamente decir que presenta varios restaurantes y locales tipo lounge en los que hacer un aperitivo previo, o simplemente alargar la sobremesa, todos a escasos dos metros del amarre del puerto y con el suficiente ambiente como para pasar un buen día. Ahora acaban de arreglar el paseo que te lleva directamente a Sitges lo que invita a estirar las piernas antes y/o después de comer. Nosotros solemos ir a pasar el Domingo, especialmente fuera de temporada de verano, ya que en esas fechas es difícil encontrar sitio. Paseito hasta Sitges a comprar la prensa, cervecitas previas en los locales a pie de puerto y arrocito para cerrar el fin de semana, que la vida son dos días...
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.