Un menú a 10€ con pan y café incluido, postre a elegir de la carta de postres, y solo sin incluir bebida, está bien de precio; pero es que el menú incluye un primero a elegir entre 11 y un segundo a elegir entre 11 opciones; pero es que además las raciones son amplias (iguales que a la carta); pero es que ha mejorado el emplatado; pero es que la amabilidad del servicio es notoria; pero es que si quieres gastarte en vino hay buenos vinos y a buen precio: pero es que ....está lleno.
Lo regalado: croqueta casera, pan tostado con aceite La Canal y un poco de perejil y ajo.
Lo elegido de primeros:
. paella de galeras, bachoqueta, calamares y gambitas: buen punto de arroz, un par de grandes galeras, cantidad de verdura. Merece mucho la pena
. escalivada de verduras asadas con atún: bien de verduras, atún correcto y buena presentación.
Lo elegido de segundos:
. bacalao fresco a la romana con sanfaina de calabaza: no gustó por el punto del pescado y al ver el plato casi sin tocar se cambió por un hojaldre relleno de salmón y gambas en su salsa.
. hamburguesa de buey (o casi) con tosta de pan frutos secos y ensalada y llevaba además patatas fritas no anunciadas: un poco demasiado hecha la carne (no la pedí casi cruda), el resto correcto.
Lo pedido de postre:
. fruta: fresas cortadas y preparadas
. flan de Bayleis; esta vez cargado de licor
Lo pe(R)dido:
. no hubo cafés pese a estar incluido en el menú, por tema de horario personal.
Los extras: cerveza Voll-Damm doble malta y una clarita.
Total: 24€ para dos
A mejorar, y es difícil, la insonoridad del local. Mucho ruido de fondo.
Pues las sensaciones se confirman: mejoran emplatados, vajilla de platos más acordes y diferentes, guarniciones variadas para cada plato, mejor servicio de vino... Lunes y local a tope dentro del comedor y en las mesas cercanas a la barra y parte de la terraza. Se nota en el ruido sobre todo si hay mesas amplias (una de 20) cuyo nivel de sonoridad va creciendo conforme van comiendo y bebiendo.
Cuatro para comer de menú a 10 € (IVA incluido) con pan y café incluido, bebida aparte. Añadimos una Volldam doble malta muy fresca en copa helada, un bitter Kas sin alcohol. El agua fue Lanjaron. El vino extra pedido Bassus pinot noir 2009 muy en su punto de madurez.
Cortesía de la casa una croquetas de cordero, contundente de sabor y bien frita sin ser aceitosa.. Un extra de sepia para acompañar el pan con aceite del centro, buen aceite: La Canal SA.
De primeros había: paella de cigalitas, lentejas, timbal de manzana y salmón, macarrones, milhojas de pan de trigo, paquetitos de jamón, sopa de rape, ensalada de tomate y atun, sopa de melón, gazpacho andaluz y consomé con yema.
De ahí probamos al lentejas estilo de mi abuela con chorizo, muy buenas de sabor, buena cocción sin romperse. Dos de timbal, cumplidor, milhojas de pan de trigo con ensaladilla de pollo, por dos, bien presentado y ensamblado.
De segundos a elegir: costillas a la barbacoa, ciervo estofado, pechuga de pavo empanada, lacon a la plancha, pechuga a la plancha, hamburguesa de buey, embutido de Requena, lomitos de merluza en salsa verde, bacalao a la vizcaina, hojaldre relleno de salmón.
Elegimos 2 de lacon plancha con aceite de pimentón, hecho en láminas finas bien de plancha sin secarlo acompañado de champiñones y patatas fritas. Los otros la hamburguesa de buey con tosta de pan de frutos secos y ensaladilla de guarnición, sabrosa, un poco de más de plancha.
Las opciones de postre aparte de fruta de temporada (melón, sandia, cerezas, kiwi), helados y caseros con flan de orero (galletas Orero), flan de baileys, natillas, tarta de chocolate, tiramisú, tarta de queso con arándanos, cuajada con miel y torta de Santiago. Todos los probados (flan orero, natillas, tarta de queso) estuvieron correctos.
Un par de buenos cafés, incluido el descafeinado. No hubo chupitos esta vez. Lo que sí hubo es la amabilidad y buen servicio de siempre, más de agradecer si es lunes y el local está a tope y además llegas pasadas las tres de la tarde, cuando alguna mesa ya se ha levantado.
Si te atienes al menú y una cerveza, con 12 € comes más que bien. Sería para un 10.
Un local que evoluciona es siempre positivo. Entre semana menú por debajo de 11€ a elegir primero entre 11, segundo entre 10 y postre entre 6. Bebidas aparte.
Cuatro para comer menú. De entrada pan tostado con aceite y perejil y un aperitivo de saquito de pasta filo y base de mermelada, creo, de ciruela. Aceite La Canal SA y también La Española.
Paella de calamarcitos, gambas y ajetes tiernos: correcta, punto de arroz aceptable, material básico (no puede ser de otra forma).
Fideos de calabacin marinados en soja co atun, tomate y reducción de px: intento aceptable.
Sopa de melon con virutas de jamon: bien
Gazpacho andaluz: más que bien.
De segundos:
Pechuga a la plancha: buen punto, compañia de verduras plancha y patatas fritas.
Fritura de boquerones y pesacadillitas: pocas pescadillitas pero muy bien de rebozado y frito, nada aceitoso.
Hamburguesa de buey con tosta e pan de frutos secos (pasas, avellanas, orejones) muy buena con salsas aparte, patatas panaderas y lechuga; curioso y sabroso el pan. Fueron dos platos.
Acompañamos con Mar de Frades 2012 (fuera de carta ya comentada) cumplidor. Agua de Lanjaron grande.
En postres: fruta del tiempo (cerezas) en buena ración. Tiramisú casero en buena ración bien. Flan de Bayles, especialidad, bien. Tarta de Santiago correcta. Tres cafés buenos incluidos los descafeinados. No hubo chupitos.
Comedor medio lleno. Mesa redonda en una esquina que se agradece. Gran amabilidad del personal pues nos conocemos desde hace muchos años. Raciones más que amplias y han mejorado mucho la variedad de acompañantes de platos principales, más opciones para elegir.. El entorno y servicio de vino se compensan un poco entre sí pues ambos estarían en un 6.
Curiosa situación de un local que ha subido el precio de su menú de 15 a 18.50€ en festivos y mantiene lleno el comedor incluso la terraza de la calle habilitada para comer. el menú son 4 entrantes y un principal a elegir entre arroces, carnes y pesacados, más pan y postres (no recuerdo si café) sin incluir bebida pero sí el IVA en todos los precios
La opción de carta se mantiene con bastantes posibilidades y precios no elevados.
Del mismo modo que han aumentado los precios, han aumentado el tamaño de las raciones que ya no eran cortas con lo que el riesgo de exceso está cercano. Mantiene una clásica cocina casera sin alardes creativos con un correcto producto de base. Un servicio casi familiar y diligente completa sus bazas.
Cuatro para comer y aceptamos el menú del dia que tiene de entrantes: Tomate fileteado con queso blanco y ventresca correctos. Jamón y queso manchego básicos. Ajoarriero que le sobraba un poco de patata y cais medio plato de ración. Langostino envuelto en pasta de patata tipo patatas paja correcto. Como somos valientes aún añadimos de extra un plato de pescadilla fritas que resultó lo mejor con diferencia ya que tiene acceso a un buen producto de un puerto pesquero de la costa valenciana. Un pan tostado con aceite ayuda a empujar.
De principales: 2 de arroz meloso (casi caldoso) de bogavante que además de buena ración, como todos los platos tenía buen punto de cocción que se completó mientras esperabas que enfriara; correcto el bogavante. Rabo de toro guisado a la cordobesa con patatas fritas y algo de verduras (¿?) jugoso y bien cocido. Entrecotte tierno y en su punto, con salsa a la pimiento (prescindible) y cpn patatas panaderas y pimientos de Padron. Parece que el tiempo de guarniciones iguales para todos, ya pasó.
De postres asoma lo casero: no había flan de Ferrero (hasta que llegue el invierno) pero sí de Bayleis corecto y curioso el flan de galleta Orero. Un cornete industrial y unas buenas natillas caseras con su galleta Maria y canela completaron los postres.
No hubo sitio para cafés ni chupitos ofrecidos. Una botella de pago de Tharsys 2012 vendimia nocturna con albariño y godello valenciano más una de litro de agua sin gas. El vino que no estaba en carta fué ofrecido por conocer mi afición a vinos menos frecuentes y aun precio exacto al que había solicitado.
Visto el tamaño de las raciones es posible que elegir en carta no sea una opción más cara siempre que se modere en el número de raciones pues con dos entrantes hubiera bastado.
Sensación de apuesta arriesgada al subir menú en un local de clientes del barrio, aunque sí es cierto que se ha hecho el referente de la zona.
Para celebrar un cumpleaños y como los abuelos no están para muchos trotes nos acercamos a este mesón situado en Archiduque Carlos.
Conocemos a los dueños desde sus tiempos en el Bar de la Cooperativa situado justo enfrente. Después de unos años alejados del negocio han retomado este local que nunca ha tenido suerte en el barrio.
El menú del día como ya ha indicado Abreunvinito cuesta 10e( primero, segundo,postre y café) bebida aparte. La decoración es típica de mesón y este día estaba lleno hasta los topes con varias mesas de grupos.
De entrantes tomamos un correcto timbal de verduras, una buena ensalada y ajoarriero con langostino correcto.
Los segundos fueron filete de lenguado con una salsa fallida para mi gusto y lacón con aceite de pimentón: dos filetes adobados a la plancha con patatas paja regulares
Como nos hicieron el favor de llevar una tarta de cumpleaños solo pedimos helado de turrón-normal- y tiramisú casero falto de café y licor.
Para beber agua, cerveza y una copa de Vegalfaro joven servido en una copa grande pero de cristal muy mejorable (son las mismas de los antiguos dueños): 2e. Invitación a un limoncello.
Comida correcta sin más, mucho mejor e imaginativos los entrantes que los segundos. Para mi gusto demasiada comida, no aprendemos.
Siempre llenan y es que la zona no está sobrada de restaurantes. Vi que tienen un menú de noche de tapas a mesa completa por 17e
Celebracion con 10 comensales a menú de 15€ en festivo.
Incluye un entrante que intenta sorprender con una cajita de patatas pajas y otra cajita con mini hamburguesa con su pan, carne, queso y salsa) bien y curiosa presentación; fiambre(chorizo, salchichon y queso, sin jamon), normal; ensalada de tomate, salmon, atun (mejorable) y carpacio de bacalao que estaba todo junto pero sin gracia; pan tostado con aceite, sal y perejil. Fueron reforzados por dos platos de unos muy buenos chipirones en su tinta y unas pescadillas de calidad fritas muy jugosas ni poco aceitosas.
Platos principales: 3 rabos de toro bien guisados y sabrosos, 4 carrilladas de ternera muy jugosas; 1 dorada de racion flojita; 2 de paella para los más jóvenes bien.
Postres: 3 helados de turron, 1 natillas 3 flan de Bayles, todos caseros y bien, 1 contessa y una de fruta (kiwi).
Para beber 3 de agua, jarra de cerveza. En lugar de blanco, optamos por cava Dominio de la Vega brut muy correcto y repetimos bodega para el tinto con un reserva de 2004 multivarietal que se conserva bien.
Añadimos cafés y poleo incluido en el precio del menú y chupitos por cortesía de la casa. Completo menú con IVA incluido en el precio.
Algunas cosas mejorables: guarnición común para los segundos (sean los que sean); integrar los elementos de la ensalada de tomate. Las copas de tinto son muy mejorables.
Sensación de comida casera en ambiente familiar y a buen precio.
Aunque no han pasado muchas fechas de la anterior visita, sí han pasado muchas primas de riesgo y efectos de crisis que han hecho que algunos se pongan las pilas. Como en este caso.
Restaurante lleno en un lunes a medio día. Menú del día a 10 € que incluye una entrada de salpicón de marisco en cuchara de coctail, un primero a elegir entre más de 10 opciones y un segundo a elegir entre 6 opciones más pan tostado con aceite y cafés. Bebida aparte.
Tres para comer: 2 de canelones de foie en ración abundante y bien de sabor, uno de arroz a banda con costra y ali-oli verde (con perejil). De segundos 2 de merluza con patatas a lo pobre y uno de lacon con la misma guarnición; todos ellos en buena ración y bien de sabor. Postre a elegir entre caseros (más de 5 variedades de flan y otras opciones), varias frutas y varios helados; elegimos un helado de vainilla y chocolate regular pues era un trozo de helado de corte, y un rico flan de bayles, y una ración de sandía enorme aunque demasiado fría.
Más una botella de agua sin gas de litro, un blanco de Ayre (12€) bien de temperatura en cubitera y dado a catar con copas de cristalería de todo a 100.
Muy rápido y eficaz servicio (comimos en menos de una hora). Tiene una carta de vinos aceptable con mucha presencia de vinos locales y en especial Hispano Suizas (lo cual es positivo).
Muy fácil de resolver la fiesta de Mercedes.
Hay restaurantes de barrio que si no lo puedes hacer muy diferente, en época de crisis para sobrevivir tienes que hacerlo bien. Este es su caso.
Trabaja fundamentalmente con menú del día, muy correcto y que puedes reforzar con una materia prima buena sobre todo para platos al centro: muy fresca y traída de puerto conocido. Cocina para cumplir. Servicio muy voluntarioso y cumplidor con trato muy amable. Suele estar lleno en fines de semana.
Carta de vinos corta pero para un restaurante de barrio cumple bien; especial dedicación a bodega Hispano Suizas con todos sus representantes.
Buen sitio para la zona para poder ir con frecuencia.
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