Staging ::: VER CORREOS
Restaurante Abiaga en Amurrio
Restaurante Abiaga
País:
España
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Cód. Postal:

Añadir tipo de cocina

Añadir vino por copa

Precio desde:
11,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
No cierra
Nota de cata PRECIO MEDIO:
37 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
8.0
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
6.8
Comida COMIDA
8.4
Precio medio entorno ENTORNO
8.1
RCP CALIDAD-PRECIO
8.5
Rape con romesco y cigalas
Canelones de txipirones en su tinta
Rissoto de albahaca y parmesano
Peras al vino con helado de queso azul
Calçots presentados en teja y periódicos
Canelones caseros con foie
Brownie de chocolate blanco
Ventresca
Ensalada de pulpo
Secreto con alcachofas y crema de almendras
Arroz caldoso con almejas y velo de perejil
Ensalada con ventresca
Fruta de la pasión
Rabo de buey
Tataki atún
Manzana, helado de cuajada y bizcocho.
Magret de pato
Salmón
Coulant
Helado de canela
Lubina
postre
Carne
Txipis
Postre
Salmonetes
Pantumaka
Opiniones de Abiaga
OPINIONES
18

La verdad es que dada mi vagancia, suelo tardar bastante más en comentar un restaurante, pero aprovechando el comentario de Jon me pongo a su rebufo , la descripción como no podía ser menos esta ya hecha , la verdad fue una velada muy agradable como casi siempre que se juntan unos buenos tragones alrededor de una buena mesa .

Como dice Jon las crías se amoldaron de maravilla por lo que casi me olvide de que tenia hija, el sitio es grande, bonito, apartado y cuidado.

La carta de vinos es escueta pero el único priotat que tenían estaba de rechupete, ya sabéis que es lo mas que puedo describir un vino, no tengo ese don que impera en el foro, dicen que todo se pega menos la hermosura pero a mi el tema del vino no se me pega o me gusta poco, mucho o nada y este y el Kripta me encantaron, de todas maneras y con permiso de Jon me gustaría hacer una media yo le pondría un 6 al servicio pero como no es posible le pongo un 7 que con el 5 de Jon me da ese 6.

La comida sencilla, típica de Cataluña, rica y sabrosa, destacare como no los calcots tuve la fortuna de probarlos hace años, pero lo que si os aseguro es que desde ahora y mientras pueda los probare una vez al año en esta casa, me encanto el detalle de sacarlos de digamos la funda, asada, luego la salsa romesco estaba muy rica desde luego yo los prefiero con la salsa estaba acida gracias al vinagre y acompañaba a la perfección el plato.

Aunque el pa amb tomaquet con fuet y la torrada d’escalibada i anxoves estaban muy ricas la butifarra amb seques estaba de rechupete, traídas como dice Jon es proceso para la ocasión estaban jugosas y sabrosísimas y esas mini alubias fritas en tocino y alguna de ellas como socarradas acompañaban de maravilla.

Y de postre como no cremita catalana ya me había gustado antes de enterarme que el chef y pareja de la chef, catalana ella, vasco el, se había encargado de los postres en el hotel omn, así como la chef de la partida de salados, toda una garantía de buena cocina que desde aquí invito a probar a los de la zona.

Y hablando de buenas combinaciones, los calcots, como la chef, son de la zona de Cataluña, pero las tierras donde crecen, como el chef, son vascas por lo tanto no podían mas que estar cojonudos.

Lo dicho una velada fantástica llena de buena conversación y de muy buen yantar, yo ya lo dije hay que institucionalizar ese día para futuros años como el día de la calcotada .

Precioso dia de pre-primavera. Nos juntamos en el pueblo de un servidor, es el concurso de pintxos y aprovechamos para degustar alguno que otro e ir haciendo boca antes de dirigirnos a la vecina localidad de Amurrio.
Nueva visita a este precioso restaurante, esta vez de día, cosa rara en mi para quitar un antojo común que para alguna es un recuerdo y para la mayoría una novedad.
Eramos 8 adultos, una adolescente y cinco niñas, han tenido el detalle de prepararnos dos mesas separadas, una para las cinco criaturas que por cierto, se han portado de maravilla y han hecho unas buenas migas. Menú infantil para ellas, gracias por el detalle.
Antes de empezar a comer y por gentileza de Oscar, nos bebemos una botella de txakoli bizkaino muy rico, con más boca que nariz acompañado de un queso de Castellón también gentileza de Oscar que estaba riquísimo, muy cremoso con un sabor muy intento. Gracias majete.
Menú especial calçotada
Tosta de escalibada con antxoas sobre una base de pan, un par de ricas tostas con sus pimientos, su cebolla, tomate y la antxoa que le da un toque perfecto, muy sabroso.
Fuet y pan con tomate el fuet se como sólo, es un peligro, el pan con tomate así mismo rico, mucho. No son platos para describir pues es lo que es, sin misterios.
Luego ya hemos podido probar por fin esos Calçots con romesco ración individual, servidos tan cual, como debe ser, para pelar in situ y untar en esa salsa que está para lo que está : para untar.
Tras una pequeña diferencia de criterios sobre los ingredientes, llevaba tanto avellana como almendra así que "ni para ti, ni para mi" jajajajaja. Muy sabrosa una salsa muy original. Eso sí, incluso sin salsa, los calçots estaban para comerlos sin pestañear.
Butifarra con mini alubias traídas expresamente desde una carnicería catalana, estupendas, muy sabrosas, de ración para casi todos, para uno en concreto de "media ración". :-)))) Acompañada por unas pequeñas alubias blancas muy ricas, un plato muy completo.
Crema catalana había que completar el día, el postre también muy logrado, una buena ración sin pasarse en dulce.
Nos han ido sirviendo unos ricos panes a medida que necesitábamos.
Para beber:
Cava Bertha brut nature reserva
Juve&Camps reserva familia
Agusti Torello Mata Kripta
Coma Vella crianza Priorat
Unos ricos cafés, unas trufas de chocolate, unos GT y por supuesto una botellita de Casta Diva moscatel cien por cien de Alejandría. De un color muy dorado. Mucha fruta, dulce pero con una acidez que hace que no sea nada empalagoso. En boca vuelve "de todo", rico. Invita a seguir y seguir. Con ese queso que hemos comido al principio hubiese estado de muerte.
Repetición de GT para algunos, de cafés para otros y como no podía ser de otra manera, del moscatel para los de morro más fino :-)))))
Hay días en que la comida no lo es todo, hay días en que lo más importante son otras cosas y hoy ha sido uno de esos días.
La compañía hace ver las cosas de otra manera y hoy lo rico estaba más rico. Una larga sobremesa, sin prisas y con una sensación de pleno disfrute, propio y ajeno. Experiencia a repetir, sin duda.
El precio es el del menú calçotada sin bebidas.

(Después de que Gastiola se me metiera ayer hasta la cocina yendo al Sagartoki e Ikea, hoy me tocaba a mi devolverle la afrenta y me he plantado en pleno centro de sus dominios)

El día primaveral invitaba a salir fuera, así que tras pasar la mañana en Orozko y tomar un par de txakolís por Amurrio, nos hemos acercado a este bello caserío ubicado a las afueras del pueblo, pero en pleno campo. El amplio comedor, de elegante rusticismo, es muy agradable, con mesas muy bien vestidas, buenas vistas y suave música de fondo. Nuestra intención inicial era pedir el menú degustación (25€), pero al final nos hemos decidido por la carta. Como aperitivos nos han sacado unos snack que ya avisaban que en este local saben hacer bien las cosas. Tras ello nos han servido como entrantes un excelente Rissoto de albahaca y parmesano (15€) y Canelones de txipirones en su tinta, en ambos casos emplatados individualmente, lo cual es de agradecer. Tanto el uno como el otro nos han gustado mucho. Como segundos hemos pedido un Bacalao a la LLauna (19,5€) y Espalda de cordero a la naranja con ñoquis de idiazabal (20€). Como nos hemos intercambiado los platos, he probado lo dos, que me han dejado una muy buena impresión. Si hasta ese momento la comida iba por muy buenos derroteros, con los postres el goce ya ha sido pleno. Obligatorio pedir el Sablé bretona de manzana y helado de oveja (6€): gulesco. Y el otro postre, un Coulant de chocolate y helado de vainilla (6€), no le iba a la zaga. En resumen, una comida perfecta, sin fisuras ni altibajos, estando todo a un nivel notable.

Respecto al apartado de vino, quizás su punto más flojo, su carta es muy reducida, pues se limita a poco más de una veintena de referencias, entre las que hay un poco de todo. Hemos pedido un riesling alsaciano: Trapet Beblenheim 2008 (25€), cortito de nariz y más expresivo en boca, que ha acompañado medianamente bien la comida.

Hemos terminado la comida con un par de buenos cafés solos, servidos junto a unas ricas trufas de chocolate. Nos han ofrecido también algún vino de postre, pero hemos declinado la invitación al tener que conducir.

Sábado de carnaval, noche fría de ganas pero al menos nos ha dado un respiro la lluvia y el desfile ha podido realizarse.
Es un día donde uno quiere acertar y para eso la apuesta debe ser segura y como siempre, no nos han defraudado.
Ya he comentado el entorno, todo inmaculado. Me encantan sus mesas, bien vestidas, de buen tamaño.
Cada plato con sus cubiertos, buenas copas de vino.
Cada mes y medio más o menos tienen intención de cambiar el menú degustación así que podemos repetir visita sin aburrirnos.
Una cesta de pan que cuecen ellos allí mismo y que la verdad está muy rico, esponjoso, con cereales.
Como aperitivo repetimos esos txips y esa especie de torta fina con sabor a pizza cuatro quesos.
Comenzamos con un plato típico de Catalunya, Canelones de carne según nos ha comentado Marta, llevan cuatro tipos de carne y su origen al parecer viene de prepararlos con las sobras de la cena de navidad. Muy, pero que muy rico, nos ha encantado. La salsa que los acompañaba estaba de untar pan y no parar.
Ensalada de langostinos y aguacate otra propuesta original, con sabores encontrados pero bien hallados. El dulce de las fresas que la acompañaban con el ligero amargor de alguna de las lechugas daban un resultado muy agradable. Los langostinos en su punto ideal.
Salmón con corteza de pan y eneldo Punto perfecto del pescado, jugoso, sabroso. La original corteza de pan crujiente le da un toque muy curioso al plato. Iba acompañado por unas tiras de calabacín y además un toque a limón, con la cantidad exacta para no tapar en absoluto el sabor del pez. Muy bien conseguido.
Magret de pato con calabaza y naranja nueva apuesta de originalidad. Tampoco soy un enamorado del pato y menos en esta presentación pero me quito la txapela yo cuando hacen que un plato que no me apasiona termine siendo más que agradable para mi.
Las bolas de calabaza muy finas y el toque de naranja parece medido para que sepas que está ahí pero que no "molesta".
Manzana asada con helado de cuajada de oveja y bizcocho de almendra aquí ya casi nos salimos. Cada cosa por su lado estupenda, mezclándolo todo.... co-jonudo. Muy rico, muy fresco, dulce´.
Para beber hoy nos han ofrecido un Beblenheim Riesling a nosotros que nos gusta lo frutal nos ha casi enamorado. Fruta por los cuatro costados, toque dulce pero sigue siendo un vino, no un moscatel. No será la última vez que lo bebamos.
Un muy rico cortao y una copa de Moscatel Casta Diva un detalle impresionante, no tenían vinos de este estilo y han comprado la botella para mis visitas. Así se enamora a las personas. Pedazo de moscatel, oyes. Fruta madura por los cuatro costados, miel, melocotón. Dulce, lógicamente pero con un toque de acidez, postgusto largo, me relamo. Malditos controles de alcoholemia.....
Charla interesante con Marta, una catalana que viene del restaurante Roca Moo del hotel Omm de Barcelona. Buena escuela y lo demuestra.
En su último viaje se trajeron unos calçots que ya están en la huerta y que tienen intención de incluir de alguna manera en su menú. A ver si animo a alguno de Santutxu y nos acercamos a probarlos.
Cada día me gusta más este restaurante, tienen ganas, muchas.
Volveremos a celebrar su primer cumpleaños.

  • Manzana, helado de cuajada y bizcocho.

    Manzana, helado de cuajada y bizcocho.

  • Magret de pato

    Magret de pato

  • Salmón

    Salmón

Rompiendo moldes y costumbres nos hemos acercado hoy a comer un menú del día acompañados de buena gente a este restaurante.
Mesa para 6, correcta vajilla, correcta mantelería y vajilla.
El menú del día se sirve en el comedor situado en la planta baja del restaurante. No tiene el encanto de la planta superior pero el sitio es correcto y la separación entre mesas y el tamaño de las mismas es más que suficiente.
La oferta son cuatro primeros, tres segundos y tres postres a elegir y así mismo se ofrece el denominado menú ejecutivo a 25e, bodega no incluida. Yo me hubiera decantado por él pero........
Concretamente hoy teníamos:
Cintas de calabacín con gambas al ajillo-Crep relleno de verdura y pollo-Garbanzos con morcilla-Ensalada mixta Yo he elegido las cintas de calabacín. Estupenda ración, con un punto de picante que le daba un toque ideal al plato. Me ha gustado mucho, un plato curioso y una ración generosa. Como soy un envidioso he probado también las creps con una salsa de tomate natural muy rica y estupendo relleno.
De segundos:
Confit de pato con pera-Salchichas encebolladas al vino blanco-Lubina asada al horno Yo he elegido las salchichas pero he probado la lubina que estaba de cine. Las salchichas muy ricas, acompañadas de un trozo de patata asada que a la vista parecía tocino. La salsa estaba de rechupete y así ha quedado el plato, limpio-limpio.
De postres:
Coulant de chocolate-Fruta-Helado de canela natural Yo he pedido el coulant. Al abrirlo salía el chocolate caliente, un fluido con un sabor co-jonudo, con un bizkotxo jugoso. El helado de canela que también ha pasado por mis papilas gustativas estaba muy rico y "maridaba" de maravilla con el chocolate.
Agua para los sanos y un Blanco Larrua para los que no nos cuidamos tanto. Correcto vino.
Un par de bandejas de pan tierno y la oferta de repetir segundos por si teníamos hambre, nadie ha pedido nada más, las raciones son lo suficientemente generosas.
Unos riquísimos cafés, sobre todo los cortaos que tenían el toque exacto de leche, un pis-pás y no un café con leche en taza pequeña que es lo que se ofrece habitualmente.
Un patxarán y un par de vinos dulces para rematar un estupendo menú que por ese precio bien merece repetir habitualmente.
Creo que no acabamos de reconocer el esfuerzo de los propietarios de ciertos restaurantes ofreciendo este tipo de comida a estos precios.
Por nuestra parte un chapeau.

  • Coulant

    Coulant

  • Helado de canela

    Helado de canela

  • Lubina

    Lubina

Hay veces que te quedas con un sabor de boca que te pide el cuerpo volver. Así nos ha pasado con este restaurante.
Cena tardia de celebración con un par de amigos, Javi y Tere, queríamos que conocieran el local.
Javi disfruta mucho de los vinos, me da envidia y la envidia nunca es sana.
Han cambiado el menú degustación, es temporada de setas y en ellas está basada la nueva oferta.
Hoy ha sido un poco especial, el trato del servicio del vino ha sido muy cuidadoso, casi de sobresaliente.
El menú:
SNACKS: lo mismo que el primer día. Rico.
APERITIVO: Una pena no recordarlo exactamente, pero tenía una crema de calabaza. Sabroso, fresco. Ideal para empezar a abrir las papilas gustativas.
RISOTTO DE HONGOS: en su punto exacto, con sabor, el arroz ni pasado ni poco hecho. Muy rico.
½ RACION DE TXIPIRONES CON ROMESCO Y CANTHARELLUS: yo creo que lo mejor de la cena. Mucho sabor, buen producto, buena combinación.
Esa textura de los txipis ideal. Las setas riquísimas.
½ RACION DE SECRETO IBERICO CON SETAS, ALCACHOFAS Y MANITAS: otro acierto, sin duda. La carne perfecta, en su punto. Las alcachofas tiernas. Las manitas nos han hecho pasar un buen rato, confundiendo incluso algún comensal con tocino. A mi me ha encantado.
CREMOSO DE CHOCOLATE CON CASTAÑAS Y SORBETE DE MANDARINA: mi chica es la leche y me dice que ha encontrado un trozo de sal. Sal? Pues sí pero hay que mezclarlo, hay que sacarle un sabor, no cinco. El conjunto ha sido uno de los postres más sabrosos que he probado.
El pan, ya lo dije la vez anterior, de quitarse la txapela, sin problemas, si se acaba te sacan más y no te cobran por ello.
Ellos mismos lo hacen, el de pipas y sésamo excelente, el más tierno, tipo bollo, con ganas de llevar lo que queda para casa para untar mañana en el txokolate.
Para beber, yo he repetido el albariño del otro día, el Pazo de Señorans, ya lo comenté, riquísimo, fresquísimo, afrutado, postgusto largo, mi amigo, que es más entendido que yo, ha dicho que le ha gustado un montón pero ellos se han pedido un tinto, concretamente un Septima Malbec 2010. Yo lo he intentado pero no puedo con ello, muy afrutado pero sigue siendo un tinto, lo siento.
Lo que cuenta es que parece ser un vino rico.
Dos cafés muy ricos también y unos bombones y galletas para acompañar que han sabido a poco pero así ha de ser para volver.
Agradable conversación con los " 3 mosqueteros".
Me da una pena tremenda que las cosas estén como están, no entiendo, soy incapaz de comprender como la gente acude a sitios donde pagan los mismo para comer simplezas cuando por poco dinero pueden disfrutar de un lujo de comida, con una atención maravillosa y un entorno perfecto.
Gracias por la velada y dada la cercanía, será desde ya un lugar de visitas aseguradas.

  • postre

    postre

  • Carne

    Carne

  • Txipis

    Txipis

Animados por el comentario de Gastiola, y por un veraniego domingo de octubre, decidimos reservar mesa en este restaurante y acercarnos hasta Amurrio para comer.
Un par de txakolis alaveses previos por el pueblo, que está precioso, y un paseíto rumbo al baserri (caserío).

Una pena, fuimos la única mesa. Y digo lo de pena porque este sitio nos pareció una verdadera joya.
Sala amplia y muy agradable, y poco más que decir al respecto, por la descripción hecha por Gastiola.

Nos decidimos igualmente por el menú degustación. Solo añadir que el foie de pato en nuestro caso no fue tal, sino magret de pato con moras y rosas, que nos encantó por el punto de poco hecho que anunció el camarero, que fue real. Pena que llegó a la mesa un poco templado, pero estaba estupendo.

Los salmonetes con arroz y unas gotitas de confitura de limón, soberbios, y el postre de helado de chocolate con esa especie de mousse de yogur y unos frutos rojos, refrescante y potente.

Nos dio la impresión de que el cocinero apuesta por sabores contundentes y especiales, y que logra un excelente resultado.
Y todo ello por 25 euros, IVA incluido, y bebidas aparte.

Animo a los veremeros de la zona a conocerlo, de verdad que merece la pena.

En los tiempos que corren animarse con un proyecto asi es de valientes, de eso no hay la menor duda.
En un entorno ideal, cerca y lejos de cualquier lugar, en un pueblo de unos 10 mil habitantes, dos hermanos y la mujer de uno de ellos se han embarcado en esta historia que esperemmos que les depare muchos éxitos y muchas alegrías.
Abrieron en abril de este año. Un baserri (caserío) precioso que ya había sido restaurante con otros propietarios.
Según nos ha contado el jefe de sala, su hermano ha trabajado de sumiller en Mugaritz y en un restaurante de Barcelona donde conoció a su actual mujer.
El local es amplio, con una separación entre mesas más que correcta, vajilla, cristalería y mantelería muy satisfactoria.
Nos han ofrecido su recien inagurado menú degustación.
Hemos empezado con una especie de galleta de queso muy sabrosa y unos txips.
A continuación unas tostas de jamón con tomate, imagino que influencia de la cocinera que la verdad es que estaban de rechupete, para pillarlos a media mañana con hambre.
Después una ensalada de queso de cabra con pera y varias lechugas.
Todo ello emplatado individualmente.
El plato que más nos ha gustado han sido unos salmonetes con un risotto de arroz. Muy rico todo ello, los salmonetes estaban impresionantes, en su justo punto, una ración generosa y el arroz suelto, muy rico, la verdad.
Luego un confit de pato con moras. Nos ha preguntado si nos gusta poco hecho que es como lo sacan y le hemos dicho que sí.
No ha sido la misma impresión que los salmonetes pero ha sido lo que hemos pedido, confit de pato.
De postre una bola de helado de chocolate con una especie de mousse de yogurt. Fresco. La conjución de sabores muy acertada.
Un cortao bien preparado, con sabor a café, no a café con leche.
Unos bombones de chocolate para acompañar el café y un moscatel castellano llamado infinitus que no había probado nunca. Preciosa botella de color azul. El moscatel no me ha dicho gran cosa, muy suave. La comparación con el Otxoa es odiosa, lo siento.
Para beber hemos pedido un albariño Pazo de Señorans 2010, uno de los mejores que he probado nunca. Aunque estoy aprendiendo, se ha dejado notar el melocotón. Fresco de ganas. Muy afrutado tanto en nariz como en boca y un postgusto largo. Muy rico, de verdad.
Una cesta de panes diferentes, con cereales. Así me gusta, que se le de importancia al pan.
Pues nada, volveremos a probar su carta, sin dudarlo. Esperemos que tengan la suerte que se merecen.

  • Postre

    Postre

  • Salmonetes

    Salmonetes

  • Pantumaka

    Pantumaka

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar