Botella borgoñona con etiquetas modernas y cierre de corcho suficiente (no es superlativo en longitud y anchura pero sí válido). Parte interior bañada en vino rojo picota oscuro que huele muy bien.
Visual: rojo picota de capa alta, ribete rojo cereza-granatoso-transparente que denota que es un vino joven pero con cierto tiempo de evolución en botella ya. Se observa un vino denso y glicérico con muy buena y abundante lágrima. Limpio y brillante.
Nariz: fruta roja muy madura de buena intensidad con notas de sutil fruta pasificada, aromas a miel, anisados, flores violetas, mineralidad, toques vegetales y herbáceos (hinojo y matorral). Buena complejidad pero donde priman, sobre todo, los aromas primarios a fruta muy madura sobre la madera.
Boca: entrada suave, sedosa, carnosa, de muy buen volumen y estructura, taninos dulces y aterciopelados, presentes pero pulidos y nada astringentes. Buena acidez. Vino goloso y equilibrado: equilibrio entre frescura (por su acidez) y calidez (por la madurez de la fruta) que lo hace muy agradable de beber. Se mascan las uvas. Final bastante largo que deja un excelente rastro a fruta roja casi pasificada, mieles, notas minerales y herbáceos en retrogusto y retronasal.
Excelente vino con muy buena RCP (aunque su precio en tienda ha aumentado en un par de años de los 9.5-10 a los 11.50-12 euros ya). Merece la pena en cualquier caso. Está en momento óptimo de consumo ya pero seguro que aguanta perfectamente 2-3 años más (conservado adecuadamente, claro).
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