Han transcurrido 51 meses desde la última cata colgada de este magnífico y desconocido para el gran público, pero no para los entendidos. ¿Qué me he encontrado?:
El corcho de gran calidad en perfecto estado, un poco húmedo y tintado la cara que está en contacto con el vino. En él se significa el nombre del vino.
A la vista un color rojo picota e irisaciones rubíes. Limpio y brillante. Con una ligera precipitación en el fondo y hombros de la botella. Muy buena, densa y lenta lágrima en su carrera por el cáliz de la copa. Ribete rojo picota, rubí y débiles notas de teja.
En nariz buenas y maduras frutas rojas y negras del bosque. La madera de su crianza sin destacar y muy bien integrada.. Sigue mandando la frutas. Débiles aromas terciarios a cacao, café y ciruelas pasas. Notas de pimienta negra y balsámicas.
En boca está muy elegante, muy sedoso, aterciopelado, con volumen y carnosidad, muy fino, sabroso, equilibrado. Mantiene su rica y madura fruta. La madera sin sobresalir. Ligeros terciarios en forma de cacao y frutas negras secas. Elegante, fino y sedoso paso de boca. Los taninos domados. Mantiene una fresca acidez que le puede dar 3-4 años más de vida. Es un vino muy largo. Me da una permanencia de 3,15 minutos. Lástima que sea la última botella.
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