Picota rojizo, capa media. Mucho poso.
Nariz muy interesante; endrina, cereza roja, canela, toques térreos, humedad y piedras.
En boca lo hemos notado evolucionado, hablamos de un 98 y aquí parecía tener mucha más edad. No por frescura y acidez, que se mantenían en buen estado, sino por textura. En general cuando los vinos viejos se convierten en barro, dejan de parecerme interesantes. Aunque el paso nos ha parecido conjuntado y hemos encontrado buen balance de registros, un reputado Brunello con dieciocho años debería estar en mejor forma.
Final largo y licoroso.
Rico, pero creo que con un claro defecto de conservación. Está evolucionado. No puntúo.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.