Piel de cebolla muy claro con intensos destellos cobrizos.
Nariz de media intensidad con aromas de frutas rojas en macedonia. Acuático en lo floral y con atisbos de vegetalidad ( algo de ramas de genario y flor de naranjo ).
En boca es rico, algo amargoso, con golosinas y una acidez perfecta que lo hace apetecible en todo el paso hasta llegar a un posgusto nuevamente amargoso pero que te inclina las cejas para buscar algo más.
Un vino infantil o que recuerda a la infancia para ponernos más finos y dicho con buena intención, del que se podría beber 12 botellas cualquier adulto antes para tomar por ejemplo un Ribera. Un vino rico, pero que se escapa de las manos antes del último sorbo y es como un suspiro vinícola. De eso se trata, no ?
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.