Vino elaborado por Adolfo Muñoz, del restaurante Adolfo de Toledo, a partir de viñedos propios. Picota opaco. En nariz es lo que llamamos una bomba, potente, con notas de fruta negra muy madura, algunas notas licorosas, regaliz, chocolate y balsámicos con presencia todavía dominante de la madera. En boca, tal y como anuncia la nariz, se encuentra todavía por domar, con gran amplitud y potencia, pero algo astringente. Un vino interesante y prometedor, aunque por el momento su potencia arrolladora no deja ver mucho más allá.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.