Amarillo dorado.
Nariz de buena intensidad con recuerdos a lúpulo, algo de levaduras, fruta tropical, calabaza asada, toques balsámicos y algo de miel.
En boca tiene buen ataque, de carácter maduro, con cuerpo medio, amargoso, con acidez correcta y notable longitud.
Amarillo dorado. La nariz es intensa aunque algo esquiva, destacaban ciertas notas de lúpulo, toques de levaduras y algunos recuerdos a bollería, pero falto de expresión frutal, si exceptuamos alguna nota de piña madura. En boca tiene buen ataque, cierta amargosidad, untuoso, con buena acidez y bastante longitud. Seguramente pasaba por una fase de cerrazón y posiblemente le falto aireación.
Amarillo dorado.
En nariz sorprende la presencia de aromas de levaduras, lúpulo de cerveza, fruta tropical, calabaza asada, nueces... cambiante y original pero al principio es bastante extraño...
En boca se muestra maduro, con acidez algo justa y un final largo.
Catado a ciegas, el destape de la botella me dejó de piedra, pues había probado el Nicolás Joly de la misma casa, que es además la gama baja de la bodega, y me había dejado enamorado. Decepción que se le puede atribuir a la falta de botella, al estado de esa botella en sí o, simplemente, no es este el vino que a mí me gusta.
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