Procedente de los "restos" de una cata horizontal de Burdeos de 2005 le toca el turno a este, que se salvó en su momento.
Nariz de intensidad media con fruta negra muy madura, tabaco y algo de cacao. No evoluciona en copa y quizá me decepciona para lo que suelo captar en un buen Margaux. Un poco plano.
En boca es donde recupera puntos: entra con buen cuerpo y tan bien integrado que parece una crema. Suave, aterciopelado y sin aristas de ningún tipo. La acidez ya caída pero sigue la fruta negra y el tanino es tan suave que invita una y otra vez a terminarse la copa. Más redondo no se puede. Sin embargo, aquí también le falta amplitud.
Creo que hubiese estado algo mejor hace unos años, aunque está muy disfrutable ahora.
Por lo que sé, Brane-Cantenac es de esas bodegas de Burdeos que ha invertido mucho durante la última década y leo que sus vinos actuales (desde el 2015 aproximadamente) son sustancialmente superiores. Este 2005 me ha parecido agradable, pero no un gran vino. Ya probé hace tiempo un 2015 que me pareció mucho mejor si bien demasiado joven. Quedo a la espera de probar un segundo dentro de un par de años.
Color picota oscuro con ribete violáceo y capa alta. Decantado previamente tiene una nariz muy intensa y sugerente, cargada de fruta roja (fresas) y aromas lácteos, seguidos de pimienta, cuero y tabaco de pipa.
En boca tiene una buena entrada. Tiene mucha fruta bien integrada con taninos elegantes y buena carga de acidez. Durará mucho, y mejorará en botella. Final muy largo, con retrogusto a gominolas, palotes de fresa y torrefactos. Una maravilla.
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