Muy cubierto, pero bien evolucionado y con notas teja en el borde. Lágrima densa. nariz de gran calidad, con notas afrutadas bien envueltas por la crianza. Muy equilibrado. Sensación elegante y plena. En boca, suave, equilibrado, con volumen. ¡Qué bien le han sentado estos pocos años de botella! Un punto de cremosidad aterciopelada, muy agradable. Se bebe con placer y llena la boca. Final largo y sin aristas. Puestos a buscarle algún defecto, quizás se le nota un poco agotado, como si tuviera ya poca vida por delante... pero ¡qué importa ya! ¡Ahora está en un momento óptimo! Una agradable sorpresa en un año frío y difícil como el 2002, máxime cuando lo comparo con el Clos de l'Obac 2004 que, en una cosecha teóricamente superior, no dió esta misma talla.
En copa presentó color cereza con borde granate.
En nariz presenta cremosidad, presencia frutal, suavidad, ligereza y frescura. Así como madera equilibrada, notas ahumadas y tostadas.
En boca es suave, paso medio, ligereza, elegancia, madera ensamblada y equilibrada y unos taninos muy equilibrados, vuelve a presentar la cremosidad encontrada en nariz así como las notas tostadas.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.