Rojo intenso brillante de capa baja, parece jarabe bisolvon.
Nariz artificial, fruta enlatada, chicle de fresa, “vicks vaporub”, ambientador de rosas.
Nada de nada en boca, ni acidez, ni fruta, ni estructura, ni amplitud. Lo mejor es que resulta corto, solo faltaba que fuera persistente.
El peor vino de una lamentable cata de vinos neocelandeses de hace unos días. Me imagino que los vinos de aquellas islas tendrán un nivel superior porque si no...encima cuesta 19 euros. Un compañero dijo: “un brebaje que no le recomendaría ni a mi peor enemigo”. Amén.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.