“Calite calite" un vinazo. Catado sin decantar.
Un Priorat domado, es decir la agresividad y fuerza de los Priorats se muestra controlada tal y como a querido el elaborador, presentándonos un vino sofisticado y dócil. Otro vino que nos ha vuelto emocionar.
VISUAL: De capa media-alta y un bonito color picota granatoso, muy limpio y brillante.
OLFATIVA: Muy buena intensidad, muy elegante y potente, una potencia controlada, al principio le falta fruta se muestra muy balsámico y mineral cosa que cuando se va oxigenando no pierde y va apareciendo una fruta negra madurísima y compotada. Destacan toques de madera muy noble, todo muy bien integrado. Va evolucionando y cada vez se muestra mas complejo sin perder el terrua afloran notas de Priorat, mentolados “pegamento y medio”, cada vez mas elegante y complejo, al rato aparece la golosina, una regaliz roja junto a la madera noble, con tostados (los justos), vainillados y especiados. La evolución es imparable, no para de darnos nuevas cosas, a la hora aparece el café, a las tres horas es puro tomillo con toque de hierbas aromáticas, medicinales y farmacia, a las cuatro horas aun tiene la fuerza de las pizarras, completísimo y sin perder nunca elegancia.
GUSTATIVA: Muy pulido y redondo en boca, aunque le falta algo de cuerpo, posee unos taninos ya maduros a pesar de su corta edad, muy buen recorrido y equilibrio, excelente acidez, muy goloso y con mucha fruta.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.