Color cereza de capa alta con ribete del mismo color ligeramente degradado.
La nariz es de buena intensidad, notas de fruta roja y negra madura en licor, recuerdos a vainillas, lácteos, ligeros tostados y notas especiadas. Nariz en la que se integra muy bien la crianza.
En boca tiene buena entrada, muestra peso en boca, cremoso, estructurado, buena acidez, sedoso, sensaciones salinas, tanino pulido y final muy largo. De nuevo en boca y en retrogusto muestra gran equilibrio entre las sensaciones frutales y la crianza.
Excelente Rioja con aires mediterráneos como bien se ha indicado anteriormente.
Quien haya leído el título de la cata y no haya probado este vino pensará, este chico que dice... es la sensación que se te queda cuando lo catas a ciegas.
El vino recibe el nombre de finca monasterio debido a que la bodega se encuentra junto a un monasterio benedictino donde se plantaron 90 hectáreas en 1985 hasta llegar a 320 actualmente, el clima de influencia mediterránea, de alta insolación y bajas precipitaciones consigue un vno con mucha extracción en aromas y maduración.
El vino presenta un color picota de capa alta con mucha extracción de color,huyendo de las capas bajas y medias a las que nos tiene acostumbrada Rioja.
Nariz de media intensiva aunque con complejidad, a copa parada, frutas rojas maduras y licorosas, zarzaparrilla, especias dulces(nuez moscada)tras trabajo en copa, aparece frutas ahora negras guardando madurez y licorosidad, marcados torrefactos, tierra mojada, nuez moscada, bollería, ligera mineralidad acompañado siempre de un sutil toque a ebanistería.
En boca tienen buena entrada, sedoso y elegante a la vez que potente, marcada siempre por un paso frutal con un tanino redondo y pulido(quizá sea el momento óptimo de consumo) ya que no presenta arista alguna, la acidez aun siendo mas que correcta no es su mayor virtud tal vez por la herencia mediterránea de la que hablabamos antes pero aun sí, se muestra fresco y muy bien equilibrado, el recorrido sin embargo es bueno manteniendo un postgusto muy frutal y con toques sutiles de madera.
En resumen, un rioja de corte moderno con potencia pero sin perder la sutileza propia de la zona.
Color picota de buena capa y ribete granate, con buena intensidad aromática donde destaca la presencia de fruta negra muy madura, con notas tostadas, madera aromática, torrefactos y vainilla.
En boca tiene una entrada bastante potente y muy sabrosa por la aportación frutal, con buen equilibrio y buena acidez, taninos bien integrados, con buen recorrido y persistente.
Postgusto tostados de crianza.
aspectos de su presencia rojo picota con ribetes granates,capa media alta
en nariz destaca la carga de fruta madura y fresca que aún posee,lácticos y notas dulzonas de vainillas,cocos,regalices y toffe
en boca tiene carnosidad,equilibrio y una buena evolución en botella,aunque a día de hoy esta espectacular
Color picota de tipo alta o mejor dicho muy intenso, con una capa muy alta y unos ribetes de tipo violáceo. Lagrima de las de tipo muy persistente.
En la nariz se aprecia una intensidad de las de tipo alto, con quizás predominio de los caracteres o detalles de la madera sobre la fruta, pero al final se puede apreciar los recuerdos de fruta madura de la de tipo negro, y los de torrefactos y tostados.
En la boca resulta de entrada potente, con un equilibrio manifiesto, su acidez esta ahí, y los taninos me han resultado de los de tipos aterciopelados, y al final aparecen los tostados.
La fase final me ha parecido muy larga con sus detallitos de la madera, pero sin parecerme un tablonazo.
El vino de tipo de esta bodega (Barón de Ley) en mi concepto siempre ha sido un vino muy comercial, pero este vino me ha gustado sobre manera, lo cual al menos para mi, me dicta, que las bodegas comerciales, también saben hacer buenos vino, o al menos agradables, al menos para mi.
Visualmente se presenta de un rojo picota intenso de media capa, de lagrima densa y de caida lenta.
A la nariz enseguida sale fruta madura, pasas de corinto con toques ahumados,pan tostado,leve cuero y algo de mina de lapiz.
En boca entrada potente, golosa,equlibrada acidez de taninos persistente, pero no de manera agresiva. Se muestra muy franco con lo ofrecido en nariz, no engaña, deja un sabor que recuerda a pasas, con paso largo y dejando al cabo de tiempo un retrogusto muy agradable de ligero amargor.
Muy bueno, veremos como evoluciona en botella.
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