Muy curioso este vino alicantino con variedad albariño y que en visita en bodega ya pude probar una ñada anterior. Este 2009 me ha gustado más que aquel ¿2007?
Color amarillo verdoso en visual, en nariz buena intensidad con citricos, manzana verde, pasteleria... y en boca buena acidez, fresco.
Macabeo, Sauvignon Blanc, Albariño tres variedades que han sabido aportar a Azal distinguiese en sus tres fases de cata y que cada una de estas uvas han sabido tener su protagonismo para crear un vino joven en esta zona alicantina.
En la fase visual vi claramente la albariño ese amarillo-verdoso que al atravesarlo sobre la luz parecía brillar.
Olfativamente : manzana, Lima, pomelo diría pieles de cítricos y ahí se hizo ver la Sauvignan Blanc en esa fruta.
En boca: Muy agradable manteniendo la proporción , destacaba su frescura y definía claramente ser un vino joven con gran porte; Aqui la Macabeo y Albariño se ensamblaron bien y jugaron aportando sabores seductores rico en acidez y con cuerpo, me apareció frutas como albaricoque, fruta de la pasión y como destacable Lima e incluso sabores como de infusiones a Lima-limón .
Destaco la carta de presentación de la botella agradeciendo el detalle del regaloy sobre buen gusto en elegir la botella cápsula y etiquetado , muy buena RCP.
Visual: amarillo pajizo con ligero matiz verdoso.
Olfativa: poco intenso de entrada, fruta blanca, herbáceo.
Gustativa: Entrada fresca y suave, controgusto ligeramente amargo y salino pero agradable.
Me ha gustado.
Debe maridar estupendamente con un arroz con bogavante.
Color amarillo ligeramente oscuro (añada 2009) con reflejos verdes metálicos, limpio y brillante.
Aroma fresco, inicialmente con toques de levaduras y panadería (pan tostado) tipo cava, más tarde fruta blanca (manzana y pera), flor blanca y cítricos junto fruta de hueso (melocotón o maracuyá) con un final tipo talco o hierbas de tocador y dulzón (miel).
En boca es suave, frutoso, sabroso con buen equilibrio pues el ataque en boca es con una acidez agradable y presenta un final ligeramente dulzón y cálido.
Conociendo el coupage, podríamos decir que el aroma y la acidez lo proporcionan la albariño y la macabeo, mientras que el retorgusto es contribución de la suavignon blanc.
Me ha sorprendido, y pese a lo exótico de la mezcla de variedades lo considero interesante y muy apropiado para acompañar a arroces marinos y pescados ligeros.
Amarillo verdoso limpio y brillante
En nariz mucha fruta tropical fresca, mango, piña, melocotón.
En boca buena acidez y mcha frescura.
Amarillo pajizo con marcados reflejos verdosos e irisaciones grisaceas.
Notas herbaceas con intensidad media, recuerdos de frutas tropicales, papaya madura, recuerdos citricos, lima.
Buena estructura en boca, notas citricas, con marcada acidez, con final con recuerdos ligeramente metálicos.
Un vino que nos pareció muy apropiado para la primavera recién estrenada en que estamos. Amarillo pálido, con algún reflejo verdoso. Olerlo me trasladaba a esos campos de frutales de flor blanca que tenemos por estas tierras ilerdenses en plena floración. Manzana y para mí sobretodo recuerdos a pera, sin olvidar algo de almíbar. En boca, refrescante y fugaz, el sabor no perdura en exceso. Regusto de cítricos. Un buen blanco, embotellado de una manera sencilla y elegante.
Se presenta con un color amarillo pajizo limpio.
Me salen olores de frutas exoticas acompañadas de manzana.
Para terminar en boca, lo encuentro con una acidez justa (citricos).
La RCP es buena si se encuentra sobre los 7 €
Partimos de una atrevida mezcla para un vino criado y cosechado a orillas del mar mediterraneo, pues el alvariño no es muy habitual en esta zona. La presentación es atractiva con un bonito diseño de etiqueta que llama la atención. A primera vista, en copa, se ve que es un vino joven pues su color pajizo con toques verdosos así lo denotan.
El olfato nos promete una bonita aventura, con olor a frutas blancas, quizá peras, un poco verdes, también notamos almendras amargas. En boca se queda un poco justito, puesto que aunque al principio nos parece cremoso y ligeramente ácido , su sequedad y volatilidad lo hacen tan efimero que no perdura en boca, quedandosenos una sensación de que quizás esperábamos algo más.
Me ha gustado el diseño de la botella.
Color amarillo dorado pálido.
En nariz fruta blanca , toque floral, y un poco panadería al fondo.
Me ha gustado en boca, complejo pero sencillo, fruta blanca de nuevo, algo cítrico y ese amargor rico.
Crecerá y mejorará con tiempo en botella.
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