Je m'ennuie à mourir en dégustant des rosés comme celui-ci, des rosés stéréotypés, de couleur saumon d'élevage, qui ont l'odeur & le goût d'un bonbon à la fraise, faciles à boire, courts en bouche & sans personnalité : il n'y en a pas un pour racheter l'autre & ils ne surprennent personne. Je me demande pourquoi les viticulteurs de Provence manquent à ce point d'imagination & d'originalité. Aiment-ils boire ces vins qui ne valent pas un clou ou les font-ils seulement pour les touristes qui envahissent les plages de la Côte d'Azur ? Quand même, vendre de la médiocrité aux gens n'est pas une fin en soi : la moyenne, rêve du Français moyen ?
Me aburro como una ostra catando rosados como éste, rosados estereotipados, de color salmón de cría, que huelen y saben a caramelo de fresa, de trago fácil, cortos en boca y sin personalidad : son tal para cual y no sorprenden a nadie. Me pregunto por qué los viticultores de Provenza carecen de imaginación y originalidad hasta ese punto. ¿ Les gusta beber estos vinos que no valen tres pitos o sólo los hacen para los turistas que invaden las playas de la Costa Azul ? A pesar de todo, vender mediocridad a la gente no es un fin en sí mismo : ¿ la media, sueño del francés medio ? ( PVP : 9,20 € )
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