Color picota oscuro con trazas marrones y ribete burdeos. Muy cubierto. Lágrima densa, lenta y recta que forma columnas muy ordenadas. Brillante y con gran cantidad de sedimento, lo que lo hace apto para ser decantado. Corcho de calidad y en buen estado de conservación.
No hace ninguna falta que lo aireemos o que esperemos para que aparezca todo el abanico de aromas. Desde el principio observamos la cantidad y complejidad de los mismos; moras, ciruelas, cerezas, cedro, pimienta, caja de cerillas, tabaco, ahumados, carne cruda, cueros y mineralidad.
En boca confirmamos las sensaciones anteriores. El paso es carnoso, goloso, algo alcohólico, tánico, con una madera bien trabajada y una tremenda acidez que nos indica que podríamos haber sido más pacientes a la hora de abrirlo. Fruta negra, notas punzantes, balsámicos, After Eight, bosque húmedo, sangre, caza y salinidad.
Postgusto largo de verdad, lleno de recuerdos frutales, terciarios y minerales.
Un pedazo de vino al que la botella le ha venido de perlas. Ha evolucionado mucho mejor que un du Puy del mismo año. Complejo, definido, con acidez y muy gustoso. Unos 69€, una gran compra.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.