Cereza tomada con ribete teja, de buena capa.
Una nariz deliciosa una vez abierta:
Una nariz expresiva ponderando la clasicidad de la bodega.
Frutal, negras sin exceso de maduración pero fragantes, tostadillos, vainilla, toque de licor de cerezas, algún mentolado. Rrrrrrrrico!!! Van saliendo cacaos al final.
En boca es un vino moderno ponderándolo con los cánones de la casa, pero no con el resto.
Me encanta. Está donde tiene que estar. Fresco, esbelto, vivo, envolvente, marcadamente frutal.
Al tacto resulta acariciante entrando y pasando, algo rugoso a la salida.
Una gozada volverme a encontrar con él.
Vino del cual ya colgué la cata cuando recibí el lote de Marqués de Riscal a través del Club de verema, el vino me gustó y mucho, al igual que las personas que le cataron conmigo, casualmente en un pueblo del norte de la provincia de Palencia.
Luego caté también el vino en mi estancia en el aula de Marqués de Riscal, con las expectativas de que se trataba de un muy buen vino, lo cual a veces no es nada favorable, pero en esta ocasión el dicho no funciono y el vino me encanto.
En el día de hoy, el vino me ha vuelto a gustar, con su capa media apenas, su nariz compleja en un principio y luego es van desgranando detalles muy interesantes y al final en la fase gustativa, para mi entender, es donde este vino llega a manifestare de la mejor manera, con todos los detalles de nuevo, pero con un gran ensamblaje.
Un muy buen vino, que además ha sido dentro de una cata virtual de Verema, y que en mi criterio ha sido de uno de los mejores vinos que he catado en una virtual.
Muchas gracias a todos, Verema, bodega y a los compañeros por aguantarme.
Botella muy elegante, original pero sin perder el tipo de etiqueta típico de la bodega. Corcho adecuado y en muy buen estado. Capa media, tono rojo oscuro, con ligeros tonos anaranjados. Oscuro pero a la vez brillante.
En la fase olfativa con la copa parada aparecen aromas a fruta roja. Conforme pasa el tiempo evoluciona a fruta negra y glicerina. Se hace más complejo.
En boca la entrada es fresca, dulzona y golosa. Sin astringencias y con un ligero amargor agradable al final.
Se trata de un buen vino que se encuentra en un estado óptimo para tomarlo en estos momentos.
Bonita botella, muy oscura, etiquetas modernas, naranjas y negros en sus etiquetas y contraetiquetas, buen corcho de longitud media tirando a larga y fantástica cápsula de color naranja.
Visual: rojo picota claro, ribete cereza-transparente acuoso con destellos rubí, no aprecio en esta botella atejados/ocres aunque apunta a que irá por ese camino en unos meses; limpio, brillante, con muy buena lágrima muy abundante. Capa media, lo esperaba con más capa de la existente.
Nariz: fruta roja y negra maduras (sobre todo negra), especiados, balsámicos-mentolados, va evolucionando de zumo de frambuesa a aromas más especiados, a canela, vainillas y toffee. Chocolate y cacao negro, hierbas de monte bajo, tostados y algunos lácteos.
Boca: entrada muy potente, contundente, con cierto volumen, seria y estructurada pero con frescura a la vez. Taninos pulidos y finos pero aún presentes y que se domarán con más tiempo en botella. Buena acidez y algo ardiente aunque sin excesos. El alcohol no está tan presente como cabría esperar con 14º. El paso por boca es ligero de tomar pero, a la vez, a vino de calidad con mayúsculas. Final medio-largo con postgusto algo amargo que invita a otra copa.
Muy buen vino con una RCP correcta tirando a buena y que mejorará en botella en los próximos 2-3 años.
Nada más descorchado ya huele a buen vino. Tiene un corcho de calidad.
A la vista presenta un color rojo picota con ribete rubí. Es limpio, glicérico y de capa media.
En nariz sobresalen los aromas a fruta, mucha fruta y de calidad (Fruta roja: fresas, pero especialmente negra: ciruelas y moras). Aromas a mantequilla, a vainilla y a cuero. Fragante y profundo.
Se vuelve a notar la fruta en boca. Es sabroso, agradable, sedoso. Cuerpo medio. Tiene un posgusto largo y elegante.
Ahora mismo, diría que es un vino muy fácil de beber y que puede gustar incluso a los no aficionados debido a su preponderante carga frutal. Sin embargo, estoy convencido, por la acidez que tiene, que evolucionará muy bien dentro de unos cuatro o cinco años y estoy convencido que deparará alguna sorpresa
En mis recuerdos tengo un capa de mayor intensidad, casi cerrada. Ahora se presenta más abierto de color, con buena intensidad, pero su faja empieza a tener más que una tonalidad.
La trufa se auna con los tostados, para soportar una fruta negra -ciruelas, mora- con peso. Un vino intenso en aromas.
Concentrado, largo, con muy buen acidez y estructura. Quizás la fase más clara del cambio impuesto en Herederos de Marqués de Riscal.
Lo primero es mis felicitaciones y dar las gracias a marques de riscal por este excelente vino. Gran presentacion y excelente vino. Corcho de calidad y en buen estado.
Visual: cereza capa media con destellos teja. Muy limpio y brillante. lagrima muy potente, cae lenta y densa.
Olfativa: muy especiado e intenso. Ataque alcoholico. Frutos rojos en mermelada. Muy maduro. Caramelo de cafe con leche. Fondo a monte bajo y sobretodo tomillo. Evoluciona muy lentamente pero de forma muy positiva. Madera muy presente pero muy agradable.
Gustativa: ataque intenso. larguísimo en boca. Muy glicerico. Amargoso al final. Fresco pero muy serio y elegante. Muy complejo y largo. Acidez muy agradable. Como dijeron en la cata del encuentro, es un execelente refresco.
Buen corcho; color picota de capa no muy alta... irisaciones tornando a cardenalicias... buena impresión visual.
En aromas me transporta directamente a la bodega, donde me gustaría estar paseando ahora; por la finca. Olfativamente contenido de inicio, a copa parada; le cuesta abrirse. Al mover... pastelería fina y fruta roja almibarada; maderas nobles en nariz, vainilla, tabaco, establo, tierra húmeda...
En boca es envolvente, con singularidad. Buena acidez. Los taninos aún se expresan, suavemente, sin perturbar. Perdurará unos años más. Amplio y grato en el paladar, licoroso en boca y bien integrada la fruta y la madera. Es cálido y golosón. No es un vino clásico, pero tampoco es un vino moderno-de-tupé; creo que auna características de ambos, interesante y glamuroso; aunque a mí me gustan los vinos con más punch... aplaudo su amabilidad.
Largo, largo en boca.
..."un buen volumen de color, nariz dulce, se impone el roble, tiene un poder sorprendente, buen conjunto y la concentración te enfoca el vino a la opulencia del tempranillo acompañado de uva de trabajo, masticable, con perfiles de crianza que van a ir desarrollandose para un buen tiempo de guarda, estoy seguro. Es que asoman algunas notas de crema y vaquetilla engrasada con una final de tabaco y cedro muy elegante. Se adorna de cerezas."
Cereza tomada con ribete teja, de buena capa.
Nariz agradable, diferente a los otros "marqueses". Complejidad e intensidad. Frutas rojas, cítricos, la inefable maderita, pero esta vez más tostada, algo de bosque umbrío...Anises, cacaos, regalices, balsámicos y flor morada, que dejan paso a los agradables torrefactos.
En boca es muy personal. Amplio, esférico, ambicioso. Frutas, incluso cacao... Esbelto, nervioso.
Largo postgusto.
Fue el tinto de los Herederos que más disfruté de entre una larga muestra de referencias suyas.
Cortesía de Marqués de Riscal en su Aula.
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